Yudoca se resistió a un asalto y les quebró los brazos a los ladrones
El hombre iba por la avenida Circunvalación de Córdoba y su camioneta se quedó sin nafta. Cuando se detuvo, fue abordado por delincuentes. Con golpes y patadas, los puso en fuga.
El hombre regresaba a su domicilio, cansado, bien entrada la noche. Encaró por la avenida de Circunvalación de Córdoba capital y, como una mala jugada del destino, de pronto la camioneta se quedó sin combustible. El conductor miró la luz amarilla en el tablero, pero ya era demasiado tarde. El vehículo recorrió unos metros más, pero indefectiblemente empezó a tironear y se detuvo finalmente. No había mucho tránsito aquella noche a la altura del barrio San Jorge, zona nordeste de la Capital. El episodio, conocido ahora, sucedió días atrás.El hombre se bajó para ver qué podía hacer. La primera solución que se le vino a la cabeza y concretó fue tomar el celular, llamar a su esposa y pedirle que le llevara de forma urgente un bidón con nafta.Fue entonces que el hombre divisó las siluetas de tres personas que se acercaban... Eran tres jóvenes que iban a su encuentro: no precisamente a brindarle socorro.A los pocos minutos, esos mismos individuos iban a alejarse corriendo, en medio de la misma oscuridad, a los gritos, con sus brazos lastimados y con moretones en sus rostros. ¿Qué sucedió en el medio? Cinturón negro El hombre, a quien llamaremos "Carlos", se metió en la camioneta al darse cuenta de que los tres hombres que se venían encima, pensaban asaltarlo. No se equivocaba. "Carlos" intentó en vano manotear un bastón que unos policías le habían regalado tiempo antes por brindarles clases de artes marciales. "Carlos" es judoca. Decidido, se bajó del coche y los enfrentó. Los ladrones querían dinero, sus pertenencias y, por supuesto, la camioneta."Llévensela, pero no tiene nafta. No van a llegar lejos", dijo el hombre, mientras se encogía de hombros. Los delincuentes, que afortunadamente no estaban armados, se pusieron violentos y comenzaron a exigirle que les diera el rodado. Creían que todo era una treta. En vano, "Carlos" les decía: "Llévense todo. ¡Llévense el coche, pero no tiene nafta!".Uno de los jóvenes ladrones sujetó a la víctima de sus brazos para reducirlo. Fue entonces que el hombre, en un santiamén, hizo una toma de judo y le fracturó ambos brazos. Los demás ladrones quisieron golpearlo, pero con golpes de manos y patadas, los lesionó y logró ponerlos en fuga. Seguidilla de casos No es la primera vez que automovilistas son asaltados en la Circunvalación de Córdoba. A veces, los conductores son emboscados cuando se detienen por problemas que sufren con sus vehículos, o bien cuando paran a cambiar ruedas o bien cuando frenan tras recibir pedradas que ladrones les lanzan contra los parabrisas.
Huyendo de la Policía, se arrojó al Suquía
Temblando. Un joven que, había intentado arrebatarle pertenencias a un transeúnte y que era perseguido por efectivos de un móvil policial, se arrojó al río Suquía, a la altura del vado del barrio Yapeyú, en la capital provincial. Sucedió en los primeros minutos de ayer. El ladrón no alcanzó a nadar mucho y fue finalmente rescatado y detenidos por policías y bomberos, informaron fuentes de la fuerza. "Estaba temblando con principio de hipotermia", contó un policía.
En R-12. No llegaron lejos dos hombres que ayer robaron objetos de una obra en Villa Allende. El R-12 fue alcanzado por un CAP.
Aclaración. En la versión original de este artículo, publicada en la edición impresa, se consignó por error que "Carlos" era karateca, cuando en realidad es judoca, como consta ahora en esta página.

