“Volví a vivir, la inseguridad en las noches es tremenda”, dijo el chofer de Ersa baleado
“Estamos regalados, acá está el plomo de la bala”, dijo en un audio que envió por WhatsApp a sus compañeros. Pidió que la Policía subiera a las unidades y revisara a quienes tuvieran “actitud sospechosa”.
“Volví a vivir, estamos regalados y la seguridad por las noches es tremenda”. Esas fueron las definiciones que el chofer de la firma del transporte urbano Ersa volcó en un audio de WhatsApp enviado a sus colegas, que este viernes se replicaba también en los teléfonos de los usuarios.
El violento episodio se registró en las últimas horas a bordo de la línea 45, en barrio Villa Urquiza, cuando dos asaltantes desenfundaron el arma y le pidieron al chofer que desviara el recorrido de la unidad en la que llevaba a cuatro pasajeros.
Ante la negativa del conductor, los asaltantes comenzaron a disparar contra el colectivo y el chofer resultó herido por una bala que atravesó su pantalón, le rozó una pantorrilla y se encuentra fuera de peligro.
“Lamentablemente la ferocidad que han tenido estos tipos, puedo llegar a decir que he vuelto a vivir. Porque revisaban el coche. Acá está el plomo de la bala”, dice en el audio que envió a sus compañeros mientas realizaba la denuncia en la comisaría segunda de la ciudad de Córdoba.
“Realmente he tenido suerte de que no tenga que contar hoy que este plomo esté dentro de mi cuerpo, ni en el de alguno de los pasajeros”, sostuvo.
El chofer se quejó por la falta de “garantías para trabajar” y agradeció poder contar la situación, porque asegura que el final podría haber sido trágico.
"Me siento tremendamente mal por esta situación. La puedo contar. Esta gente, pobrecita, que ha sufrido la pérdida de sus documentaciones", dijo.
Además, recordó que los asaltantes le exigían que desviara el colectivo para que ingresara por Domingo Irós, pero se negó.
“Al no doblar, se asustaron, se descolgaron y se alcanzaron a llevar lo poco. Abajo del coche tiraban, o sea que la persona que se resistiera quizás en este momento estamos contando con que le hubieran pegado un tiro en la cabeza”, aseguró.
Y cerró: “Lo cuento con tristeza porque, hoy por hoy, estamos regalados. No nos acompaña nadie. Y paramos en lugares donde es boca de lobo”.

