Violento asalto a un productor televisivo frente a su vivienda
Sergio Kloner sobrevivió a los disparos de “motochorros”. Ocurrió en barrio Maipú.
"Fue algo terrible lo que pasó. Los delincuentes estaban jugados al todo y uno de ellos se cansó de dispararme con un arma. Podría haberme matado. Hizo un montón de disparos, pero por fortuna no me pegó y puedo contarla. Mi barrio es una zona liberada por la Policía. Eso me da bronca, pero lo que más bronca da es que quisieron tapar el caso, no dándolo a conocer a la prensa, amparándose en el secreto de sumario". Sergio Kloner, conocido productor televisivo y quien se desempeña en el Juzgado de Faltas 3 de la ciudad de Córdoba, habla y su bronca e indignación brotan en sus palabras, luego del violento asalto que sufrió junto a su familia en la puerta de su vivienda en barrio Maipú. El caso sucedió el pasado sábado a la mañana y por ahora no hay detenidos.Todo sucedió alrededor de las 11.30, en momentos en que Kloner, hijo de la conductora Ana María Alfaro, salía de su vivienda ubicada en calle Esposos Curie al 1800. El abogado se disponía a subir a su Chevrolet Captiva, donde se encontraban sus tres hijos, cuando aparecieron los delincuentes."Termino de hablar con mi mujer y cuando me dispongo a subir al coche, aparece una moto con dos hombres con cascos. Uno de ellos se baja y, con un arma en la mano, me toca la espalda mientras me dice: 'Quedate quieto, gordo'", contó. Golpes y disparos Kloner contó que comenzó a gritar para que algún vecino pudiera ayudarlo. Esto enervó al delincuente que comenzó a amenazarlo de muerte, mientras le apuntaba directamente al cuerpo. "En eso veo que mi hijo quiere bajarse del auto, por lo que comencé a pegarle al tipo. Con la mano izquierda le sujetaba el arma, mientras que con la derecha le pegaba en el casco... Ahí el delincuente comenzó a tirar con la pistola. ¡Hizo varios disparos! Por fortuna, ninguna bala me pegó", contó Kloner. El hecho se extendió por unos segundos, pero para la víctima duró prácticamente "una eternidad". Su mujer, con el celular, alcanzó a llamar a la Policía, mientras los delincuentes decidieron huir sin robar nada. El hombre contó que, a raíz del estrés del episodio, se desmayó. Cuando despertó, habían llegado varios patrulleros. Rato después, mientras declaraba en una unidad judicial, se enteró de que esos ladrones habían asaltado a otra vecina."Me indigna la inseguridad en mi barrio, pero mucho más que intenten tapar estos hechos a la opinión pública. No se puede tapar el sol con las manos", expresó Kloner.

