"Un milagro". La Calera: el adolescente herido por una bala perdida volvió a su casa y a su escuela
Se trata de Bauti, de 13 años, que había sido afectado por un proyectil que entró por la ventana de su casa en barrio Matadero.
Después de una semana de internación, Bauti, el nene de 13 años que había sido herido en la cabeza por una bala perdida en barrio Matadero, volvió a su casa y a la escuela.
Fue recibido con carteles, aplausos y lágrimas de alegría por sus compañeros, docentes, familiares y vecinos.
El estudiante del IPEM 302 sufrió el impacto de un proyectil que ingresó por la ventana de su habitación en medio de una balacera ocurrida el mes pasado en La Calera.
El disparo le causó una fractura en el cráneo y quedó internado en el Hospital de Niños, donde se recuperó favorablemente.
Durante el emotivo reencuentro, su mejor amigo recordó los días de angustia que atravesaron: “Fue un milagro. Le avisamos a toda la familia para ayudarlo y todos se sumaron”, relató el compañero de Bauti a Telefe.
Evolución favorable
Los médicos confirmaron que no será necesaria una intervención quirúrgica, ya que la zona afectada no puede operarse.
Bauti continuará un tratamiento médico de control y deberá evitar actividades físicas durante los próximos meses.
“Estoy tranquilo. Los médicos me dijeron que me cuide y por ahora no puedo volver a jugar al fútbol”, contó el adolescente, optimista pese a las secuelas.
Su familia agradeció el apoyo recibido desde el primer momento: “Los vecinos, los compañeros del colegio y los amigos estuvieron siempre presentes. No esperábamos tanta ayuda y cariño”, expresó uno de sus padres.
Un barrio que sigue con miedo
El hecho que casi le cuesta la vida a Bauti ocurrió en medio de un tiroteo entre bandas, según las primeras versiones policiales.
Los disparos, efectuados desde un auto, no estaban dirigidos a su vivienda, sino a otra casa del barrio.
Las primeras versiones del hecho
Según informaron las fuentes, el episodio se produjo mientras un hombre retiraba pertenencias de un domicilio de calle Enrique Lobato sin número y otra persona se acercó con un arma para efectuar dos disparos.
Una de las balas ingresó por la ventana de una habitación, rozó la cabeza del adolescente causándole heridas superficiales y terminó incrustada en una de las paredes.
El joven fue trasladado un centro asistencia, donde le diagnosticaron herida por roce en cuero cabelludo temporal izquierdo.
En tanto, la Policía informó que a metros del violento episodio, Bomberos acudieron a otro domicilio a raíz de un incendio que terminó consumiendo dos habitaciones de una vivienda deshabitada.
No se informó sobre detenidos a raíz del episodio.
Balazos desde un auto
Según el relato de la familia, la balacera habría sido efectuada desde un auto y, si bien no estaba dirigida al domicilio del niño, uno de los proyectiles atravesó la ventana e impactó en el costado de su cabeza.
Las autoridades sospechan que el incidente se originó en un ajuste de cuentas.
Sebastián, padre del adolescente, relató a El Doce que el niño está lúcido, aunque “le quedó un pedazo de proyectil y unas esquirlas” y parte del cráneo está astillada.
Los médicos descartaron una intervención quirúrgica inmediata y recomendaron esperar la evolución.
La familia aseguró que el chico “se salvó de milagro”, ya que el proyectil pasó a escasos centímetros de haber causado una lesión fatal.
Mientras el nene se recupera, los vecinos del barrio expresaron su profundo temor.
Aseguran que los hechos de violencia y los enfrentamientos armados están recurrentemente vinculados con la venta de drogas en el sector.

