Un policía lo mató, pero no saben cuál
En 2007, un ciruja murió baleado por uno de los 31 efectivos que disparaban contra un sospechoso en Costanera y puente Sarmiento. Un suboficial fue juzgado y absuelto.
El sospechoso de robo huía desesperado de la Policía. No estaba dispuesto a caer otra vez preso. Tanto así que no dudó en tirarse al río Suquía. Al menos 31 uniformados extrajeron sus pistolas y abrieron fuego contra él. Uno de los proyectiles se incrustó en la espalda de un indigente que dormía en la Costanera y este murió. El caso sucedió en enero de 2007, en Córdoba capital. Siete años después se sabe que Carlos Omar Gaitán (51) murió de un balazo policial, pero no se sabe quién fue el autor. Es que el acusado, el subcomisario Ariel Brusadín (37), fue absuelto ayer, por la duda, en un juicio realizado en el Juzgado Correccional 4ª Nominación. Si bien el fiscal correccional había pedido, contra el subcomisario, una pena de un año y medio de prisión en suspenso por el delito de homicidio culposo y la inhabilitación para usar armas, el juez Armando Ángeli dispuso la absolución. La pericia balística fue clave: las estrías del proyectil (rayas que surcan el plomo) no se compadecían con el cañón de la pistola del subcomisario. Había una duda insuperable. Y el juez así lo entendió. Además de rechazar la condena, desestimó una demanda de la familia de la víctima contra el Estado provincial. "Las marcas en el proyectil, flancos y contraflancos, son como las huellas digitales, son únicas. Cada pistola deja una marca determinada en la bala. Y Brusadín no fue quien mató aquella madrugada", afirmó ayer el abogado defensor del policía, Héctor Luna, quien sostuvo que "no se investigó bien" a todos los policías que participaron de aquel tiroteo. 31 pistolas y un enigma En la madrugada del 10 de enero de 2007, el indigente recibió un balazo 9 milímetros en la espalda, que le causó la muerte, en el puente Sarmiento y Costanera. Las pericias determinaron que el plomo fue disparado desde una pistola policial marca Bersa. En el marco de la pesquisa, se incautaron 31 pistolas de los uniformados que aquella madrugada dispararon contra el río. Sólo la del subcomisario Brusadín era Bersa. De allí que todo se orientó contra él. "El perito balístico realizó 12 disparos con el arma del subcomisario. Ninguno de esos proyectiles analizados tenía la misma marca del plomo hallado en el cuerpo de la víctima", aseveró el abogado Luna.Si bien resta esperar a ver si el fiscal Aldo Patamia apela o no el fallo, el homicidio del indigente, siete años y medio después, queda sumido en la impunidad. ¿Y qué fue del sospechoso que se tiró al río? Fue apresado metros más adelante, ileso.

