Un policía bonaerense fue asesinado por delincuentes frente a un banco de Quilmes
Ocurrió frente al cajero automático de una sucursal del Banco Provincia.
Un suboficial de la Policía Bonaerense fue asesinado a balazos al tirotearse hoy con dos delincuentes que lo sorprendieron cuando salía del cajero automático de un banco de la zona oeste del partido de Quilmes, al sur del Conurbano.
Fuentes policiales informaron que el hecho se produjo minutos después de las 5, frente al cajero automático de una sucursal del Banco Provincia ubicada en la esquina de la avenida 12 de Octubre y Sáenz Peña, a una cuadra de la tradicional cervecería y dos de la estación de trenes.
Los voceros explicaron que la víctima, el capitán Juan Carlos Cardú, de 53 años, prestaba servicio en la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes, y al momento del hecho estaba vestido de civil.
Según pudieron reconstruir los detectives del caso, el policía extrajo dinero a las 5.11 de uno de los cajeros automáticos, tras lo cual se dirigió a su automóvil Renault Twingo azul que había dejado estacionado a pocos metros.
Pero antes de llegar al coche el suboficial fue sorprendido por dos hombres armados que habían llegado al lugar en un auto con las luces apagadas.
En ese momento se produjo un enfrentamiento armado entre los delincuentes y el policía, que terminó cuando el capitán fue herido de un tiro en la pierna derecha que le lesionó la arteria femoral.
Tras el tiroteo, los maleantes escaparon en el auto y el policía logró subir a su auto, aunque antes de poder ponerlo en marcha se desvaneció y murió desangrado.
El capitán fue encontrado muerto por los agentes de la comisaría de la zona que habían sido alertados por un vecino.
Además se acercó al lugar la esposa del capitán, que trabaja en un bingo de la zona e iba a encontrarse con su marido minutos después en ese sitio.
Los detectives del caso secuestraron las imágenes de las cámaras de seguridad del área y lograron determinar la secuencia del asalto y confirmar que se trató de un intento de robo de la plata que el suboficial acababa de sacar del cajero. Además, los investigadores pudieron ver la fisonomía de los maleantes, quienes tendrían entre 25 y 30 años, y visualizar el vehículo que utilizaban.
Con esos datos, la policía procuraba localizar a los asaltantes mediante operativos.

