Temas del día:

Un monstruo de dos cabezas que se pelean entre sí

Si todos participamos, todos somos responsables. Y si todos somos responsables, la responsabilidad se diluye.

26 de junio de 2015 a las 12:01 a. m.
Marcela Scarafía*
Un monstruo de dos cabezas que se pelean entre sí

Entiendo a los linchamientos como una solución extrema y desproporcionada a una acción indebida. Reacción que sería una forma de descarga de miedo, ira y frustración. Citando a Adolfo Pérez Esquivel, se trata de un fenómeno colectivo durante el cual hay una suspensión de la conciencia.Si todos participamos, todos somos responsables. Y si todos somos responsables, la responsabilidad se diluye.En el afán de encontrar causas a este fenómeno, se puede establecer un paralelismo entre lo que sucede entre padres abandónicos y maltratadores en semejanza con lo que ocurre con un Estado que maltrata o desprotege a sus ciudadanos.Por un lado, esos padres producen el mismo tipo de hijos: irascibles, vulnerables, egocéntricos y expuestos a situaciones perturbadoras.Cuando estos individuos crecen, lo hacen con desesperanza, frustración y agresividad.Por el contrario, los hijos de padres que contienen y asisten a su prole son de carácter templado, con capacidad reflexiva y una sensación de que el mundo es un lugar seguro. No necesitan reaccionar con ira, ansiedad ni frustración, porque tienen la esperanza de que todo se resuelve.Paralelamente, un Estado abandónico y maltratador, como el que tenemos, produce el mismo efecto en los ciudadanos, que padecen una sensación de estar expuestos, con sensación de abandono, de desesperanza.Sufren este doble discurso psicopático que tiene el Estado, que les dice lo que se debe hacer pero lo que hace es otra cosa, como la corrupción generalizada que está naturalizada entre nosotros.Lo que produce mucha frustración y miedo, como así también mucha ira.Sobre esta conducta de los vecinos, la sensación de abandono y de exposición desborda, ante el menor estímulo, en una reacción desmedida.Por eso se producen estos linchamientos de una persona que ha sido un victimario, pero que también es una víctima del sistema. Hay que preguntarse cómo llegó ese chico a hacer lo que hace.Tenemos un grupo de víctimas y un victimario que se retroalimentan entre sí. Se trata de un doble juego, es un monstruo con dos cabezas. Dos cabezas que se pelean entre sí.

* Psicóloga, perito forense oficial.