Un lugar que sobrevive en medio de las críticas y las denuncias
Tras un recurso presentado por un grupo de legisladores, un juez ordenó una serie de mejoras.
Complejo Esperanza puede ser definido como una brasa ardiente o como un desafío para el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia. Con la asunción del gobernador Juan Schiaretti, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), que tiene a su cargo los centros para menores de edad en conflicto con la ley penal, pasó a esta cartera y dejó de pertenecer al Ministerio de Desarrollo Social, como ocurría hasta comienzos de este mes.De manera paralela, asumió al frente de la Senaf Raquel Krawchik, quien durante la anterior gestión de Schiaretti ya estuvo al frente de esta área.Justamente el viernes 18 de este mes, Krawchik y su hija (también es directora de la Senaf) participaron de una nueva inspección ocular en el Complejo Esperanza ordenada por la Justicia provincial.Se trata de una serie de medidas ordenadas por el juez Penal Juvenil José González del Solar ante una denuncia de la legisladora provincial Liliana Montero, quien desde hace años asegura que los preceptos de contención y sociabilización que debería perseguir Complejo Esperanza lejos están de ser asumidos.Luego de esta última recorrida, Montero denunció que en el lugar hay baños a oscuras, olor nauseabundo y celdas de aislamiento. "Condiciones inhumanas", resumió la legisladora.La inspección se realizó con la participación de autoridades de la Senaf y el Poder Judicial. Se trató, según se informó en ese momento, del sexto procedimiento ocular, en el marco del habeas corpus presentado por un grupo de legisladores a raíz de las condiciones de vida existentes en los institutos, a las que definieron como "deplorables".Se trató de un recurso presentado en 2014 para solicitar el cese de la situación de hacinamiento, deficiencias edilicias, mala alimentación y condiciones indignas en el Complejo Esperanza. También se pidió la incorporación de profesionales. A partir de ese momento, el juez González del Solar dictaminó una serie de medidas para que sean cumplimentadas por el Estado provincial.A 20 meses, el balance continúa siendo escaso, según apuntó la legisladora Montero. Críticas "Persisten celdas de aislamiento, que son verdaderos chiqueros. Es imposible pensar que allí una persona pueda ser alojada. Si bien es cierto que se negaba que funcionaran como aislamiento, era a todas luces comprobable que en esos espacios se alojaban jóvenes", aseguró la legisladores tras la sexta inspección ocular. En ese mismo comunicado, la legisladora subrayó la incorporación de profesionales, algo que viene ocurriendo en los últimos meses, además de una serie de obras edilicias que habían sido reclamadas por los legisladores."En cuanto a la situación del instituto Pasos de Vida, se constató no sólo que las obras aún no están terminadas, sino también que en una parte de este instituto, que es la supuestamente habilitada (otra está siendo refuncionalizada y remodelada), las condiciones de habitabilidad son inhumanas", indica el comunicado.

