Un lamentable personaje con una vida de película
Con el paso de las horas, surgen viejas y tristes anécdotas protagonizadas por el célebre convicto ahora detenido.
Con el paso de las horas, surgen viejas y tristes anécdotas protagonizadas por el célebre convicto ahora detenido. Las fotos de la vida de Máximo Arreyes prófugo en Brasil y en España, publicadas por él mismo en la red social Facebook desataron un hervidero de rumores en Río Cuarto. Los vecinos de más de 40 años cuentan decenas de historias protagonizadas por él.Lo más recordado es que, cuando fue condenado por un robo, le dejaron en la casa de un prosecretario de la Justicia federal una filmación en la que se ve que, en su cumpleaños, Máximo Arreyes brinda con los jefes de la División Toxicomanía de la ex-Unidad Regional 9, mientras otros se drogan. "Brindo por Bolivia, su tierra y su...", aseguran que decía sonriente Arreyes, que entonces tenía poco más de 30 años. Los rumores coinciden en sindicarlo como un "protegido" de un obispo que luego fue trasladado a Salta. Dicen que cuando era menor hasta lo escondía en la Catedral. Arreyes tenía una Kawasaki 1300, era líder de un grupo de motoqueros, considerados "niños bien" que cometían todo tipo de desmanes, andaban con droga, cadenas, y atemorizaban. Algunos aseguran que volvía periódicamente a Río Cuarto.

