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Un “cóctel tóxico”, la pista detrás de la extraña muerte en un barrio cerrado

Ocurrió en la madrugada de este viernes en un country ubicado en Los Alemanes al 6100, de la ciudad de Córdoba. Antes de morir, se desnudó y atacó una vivienda, hasta que fue esposado por policías.

04 de septiembre de 2021 a las 12:00 a. m.
Un “cóctel tóxico”, la pista detrás de la extraña muerte en un barrio cerrado
Morgue Judicial. La fiscal espera el informe final de la autopsia. (La Voz/Archivo)

“Ingirió un cóctel de todo”. De esta manera, un perito ya adelantó una primera conclusión sobre la extraña muerte de Federico David Caiero, el joven que durante la madrugada de este viernes irrumpió en un country de la zona noroeste de la ciudad de Córdoba, se desnudó, atacó a una vivienda y luego de que fuera reducido por policías terminó por descompensarse de manera fatal.

Recién el lunes próximo la fiscal Jorgelina Gutiez espera tener un informe más completo de la autopsia forense, para recién entonces poder avanzar en una hipótesis más concreta en torno a este caso caratulado hasta ahora como muerte de etiología dudosa.

De acuerdo a la reconstrucción judicial y policial, alrededor de la 1.30 de este viernes, un joven absolutamente fuera de sí ingresó sin pedir permiso en un barrio cerrado ubicado en bulevar de Los Alemanes al 6100. Pasó a pie entre los conos que impiden en la guardia el ingreso vehicular y sin hacer caso a nadie, se paró frente a una vivienda ubicada allí adentro, contra la que comenzó a arrojar toda clase de objetos contundentes que iba encontrando en el jardín delantero. “¡Me quieren matar! ¡Me quieren matar!”, gritaba mientras pedía que lo dejaran ingresar y, al mismo tiempo, comenzaba a quitarse la ropa.

Adentro, la familia se despertó sobresaltada. Primero intentaron reconocer al atacante, pero se dieron cuenta que era la primera vez que lo veían. Luego, entre el dueño de casa y un guardia intentaron calmarlo, pero el intruso continuaba fuera de sí, sin escuchar y arrojando los objetos contundentes en contra de la vivienda. También atacó un auto allí estacionado.

Ante esto, desde la guardia se dio aviso al 911 de la Policía. Y cuando llegó el primer patrullero, los policías debieron forcejar con él hasta lograr reducirlo. Ya esposado y en el suelo, Caiero comenzó a temblar hasta que se le paró el corazón. “Fueron segundos, los policías no le hicieron nada malo”, declararía después un testigo directo en la unidad judicial.

La fiscal apunta a establecer justamente eso: si Cairo se descompensó de manera fatal por haber ingerido alguna sustancia tóxica (algo que se presume dado que estaba muy excitado) o si murió como consecuencia de un supuesto abuso policial mientras era detenido. Por ahora, no hay datos que avalen esta segunda hipótesis, por lo que la Justicia no avanzó en ninguna imputación en contra de los agentes que intervinieron. No obstante, recién el lunes, con el protocolo de la autopsia ya en poder de la fiscal, se espera que todo esté más claro a nivel investigativo.