Tras una inspección, rechazan que exista hacinamiento en la UCA
Para una jueza, las condiciones del edificio son óptimas. Prometen obras para hacer más celdas y locutorios.
La jueza de Control N° 6 de la ciudad de Córdoba, Cristina Edith Giordano, rechazó por "sustancialmente improcedente" el recurso de amparo correctivo que habían interpuesto los abogados penalistas Ricardo Moreno y Jorge Sánchez Del Bianco a partir de condiciones de alojamiento de la Unidad de Contención al Aprehendido (UCA) sur, emplazada frente al hospital Misericordia.La magistrada había admitido el recurso el 7 de este mes, pero restaba resolver la cuestión de fondo, que ahora terminó en rechazo. Para llegar a esa resolución, Giordano notificó a las partes –los abogados, el Servicio Penitenciario, la Fiscalía de Estado y el Ministerio Público Fiscal– para que al día siguiente concurrieran a una inspección ocular al establecimiento de barrio Güemes.Esa diligencia se cumplió el miércoles 8 y durante el procedimiento se determinó que las condiciones de alojamiento, del mobiliario y de las instalaciones eran satisfactorias.Además de comprobarse que estaban alojados 329 internos, se constató que se habían producido traslados a Bouwer, que se estaban construyendo nuevas celdas, que los locutorios estaban en condiciones y que se recibía el servicio de comidas del Paicor. También se comprobó que todos los alojados en esa dependencia de paso –hasta tanto se defina la situación judicial– contaban con colchones y frazadas. Críticas En la presentación, los abogados habían sostenido que existía un exceso de internos que llegaba a 350 o a casi 400, según el día. Y señalaron que ante la falta de espacio no tenían la posibilidad de contar con colchones y frazadas.También Del Bianco se quejó porque en el mismo lugar se reunía a detenidos con sentencia firme y por graves delitos con personas que fueron capturadas por hechos simples, como resistencia a la autoridad.Según el abogado, esto se agravaba porque, en tiempos de informatización, una planilla prontuarial demora cinco o seis días, lo que hace que una persona que se presume inocente pase varios días junto con un delincuente."La detención debe ser digna y no puede ser agravada arbitrariamente", sostuvo en ese momento el abogado que presentó el habeas corpus.

