En medio de una crisis de angustia, Alan Alejandro Amoedo (29) transita sus primeros días y noches encerrado en la Cárcel de Bouwer. Tras haber sido detenido el pasado viernes al mediodía, luego de que la Cámara 9ª del Crimen de Córdoba lo condenara por homicidio reiterado por dolo eventual y lesiones agravadas por “la tragedia de la Circunvalación”, el joven fue esposado y trasladado al complejo carcelario.
Por protocolo, seguirá unos días más de forma preventiva en la enfermería del penal. No es que esté enfermo. Es una medida del Servicio Penitenciario de Córdoba para comprobar si tiene o no coronavirus.
Además, de manera extraoficial, es una forma de habituarlo al encierro.
Luego, pasará a un pabellón común.
Su defensor, Benjamín Sonzini Astudillo, pretende que Amoedo no sea alojado en los pabellones donde están presos comunes condenados por delitos contra la propiedad. Es un primario: es su primera condena.
La intención es que sea alojado en el módulo de mediana seguridad MD 1 donde, por caso, están los policías acusados por delitos, entre otros.
En síntesis, un lugar “tranquilo”.
Otra alternativa es que vaya al sector “vip” de Bouwer, como se conoce a los pabellones E3 y E4, donde están alojados los empresarios y otros presos por estafas.
Por ahora, Amoedo no irá directo al presidio de Cruz del Eje, aunque tiene una abuela que reside en la ciudad de Deán Funes.
Mientras Amoedo continúa en la enfermería, su abogado espera conocer los fundamentos de los jueces para presentar una casación ante el Tribunal Superior de Justicia.
Sonzini Astudillo prevé librar una lucha para que el delito sea reconfigurado por homicidio culposo y, de esa manera, rebajar la condena.
El defensor insiste en que, de ser necesario, llegará hasta la Corte.
Causa Amoedo: demandas, varias demandas
La situación judicial de Amoedo no se acabó con la condena del viernes.
En el fuero civil, en paralelo, avanzan las demandas presentadas oportunamente –antes del juicio penal– por las familias de Sol Viñolo y Agustín Burgos (los dos jóvenes que murieron en aquel crimen vial), como así también por Fernanda Guardia, la sobreviviente.
Según pudo conocer La Voz, las demandas civiles fueron contra Amoedo principalmente, pero también recayeron contra su compañía aseguradora; como así también contra la empresa Caminos de las Sierras (la Provincia de Córdoba, dicho de otra forma) por su tutela sobre la avenida de Circunvalación; y la compañía de seguros de esta firma.
Las demandas serían por alrededor de 15 millones de pesos, según trascendió de manera extraoficial.

En el seno de los demandantes, se había barajado inicialmente accionar contra el Gobierno de Córdoba, de quien depende la Policía Caminera: esta fuerza es la encargada de cuidar la Circunvalación y controlar que no haya borrachos manejando y, menos, de manera temeraria aquella tarde del 17 de mayo de 2021.
Las demandas por los fallecidos recayeron en el Juzgado Civil y Comercial N° 5 de Córdoba; mientras que la presentación por el caso de Fernanda Guardia recayó en el Juzgado 45°, ambos en Tribunales I.
La intención de los accionantes, por economía procesal, es que todo quede radicado en un solo juzgado.
“Claro que la cosa no terminó contra Amoedo... Primero, sabemos que su defensa va a apelar la condena por homicidio doloso y va a llegar hasta la Corte. Segundo, no terminó porque hay acciones civiles y legítimas presentadas por distintas cuestiones, como el daño moral, daño psicológico, el lucro cesante”, indicó a este diario Natalia Lescano, la mamá de Sol Viñolo y, a la vez, abogada.
“Es un derecho justo que les corresponde a las víctimas y a sus familias. Agustín era papá, por caso….”, remarcó Lescano.
Un seguro ya dijo “no”
Ya hubo una instancia de mediación, pero no avanzó en absoluto.
De allí, que se pasó al litigio.
Desde la defensa de Amoedo indicaron que el joven no es empresario, sino que era empleado de una vinería y que vivía en Villa El Libertador.
Su auto (el VW Vento) fue confiscado por orden del tribunal.

No es cierto que el ahora condenado haya ofrecido entre cinco o seis millones de pesos a las tres familias.
Fue apenas una frase que pronunció en la última palabra antes de que los jueces lo condenaran.
Su compañía de seguro ya anticipó que no saldrá a cubrirlo en lo más mínimo. La póliza no va.
La empresa señaló que el cliente manejaba borracho.
¿Por qué contra Caminos?
“Esa empresa tiene responsabilidad y mucha. Porque Sol, Agustín y Fernanda estuvieron en esa banquina largo rato esperando una grúa que nunca llegó. Y nadie de Caminos se acercó, ni mandó auxilio, ni demarcó, ni mandaron un móvil de Caminera. Nada”, dijo la abogada Lescano.

La Voz consultó a Caminos de las Sierras. Desde la firma respondieron sin precisiones que “se plantearon en ese fuero (civil) los argumentos correspondientes”.

