Testimonios reveladores en primera persona
Una madre que sufre por las adicciones de su hijo y de su nuera. Un joven que no se cura. La reflexión de un abuelo en la plaza.
La humilde mujer se aferró al brazo del periodista para contar su pesadilla. Seguramente era la persona más pobre de todas los que manifestaban en la plaza de Villa del Rosario. La presencia de Marta obedecía a motivaciones distintas al resto de la gente. "Soy una mamá que llevo dos adictos, hijo y esposa, a mis espaldas. Él tiene 30 años y no puede salir, es muy difícil. Es una lucha diaria, tengo dos más chicos. Sabemos dónde la venden, quiénes son, pero no podemos hablar. No hay justicia. Mi hijo ya ha tenido causas en la Justicia, cuando no tienen droga roban y son marginados, señalados, pero a los que hay que señalar es a los que venden".Federico tiene 30 años, es padre de dos niños y asegura que dejó de consumir cocaína. ¿Cómo comenzó? "Hace 8 años empecé a consumir por curiosidad. Después me empezó a gustar y me hice adicto. Estuve internado en Córdoba, pero no fue de mucha ayuda porque al salir seguí en la misma. Fui al psicólogo, al psiquiatra, pero a veces la droga te encierra tanto, es más fuerte que uno". ¿De dónde sacaba dinero Federico para comprar cocaína? "No llegué a robar, pero me endeudé mucho. Tuve una recaída hace poco pero dejé las pastillas y la droga. Lo decidí de un día para el otro porque si no perdía a mi familia. Lo más preciado que tiene uno son los hijos y estuve a punto de perderlos. Dicen que no se puede dejar, pero sí se puede".Llamó la atención en la marcha del viernes, la presencia de tres o cuatro abuelos. ¿Por qué habrá Líder Chiappero? "Vinimos para expresarnos contra la droga. Cuando éramos adolescentes nos parecía una utopía que alguien consumiera opio. Hoy los chicos son seducidos por los traficantes para destruirlos. La lucha contra los traficantes parece no tener respuesta, pero lo vamos a conseguir poniéndolos en evidencia".

