Sujetos al borde de un ataquede nervios
¿Cómo se explica un episodio como el que ayer terminó con la vida de un joven camionero? ¿Qué le sucede a una persona que, como reacción a una agresión verbal, es capaz de cometer un homicidio?
¿Cómo se explica un episodio como el que ayer terminó con la vida de un joven camionero? ¿Qué le sucede a una persona que, como reacción a una agresión verbal, es capaz de cometer un homicidio? Incidentes como el registrado en Las Varillas se suceden a diario en muchos lugares del país. Sin ir más lejos, el domingo, en la ciudad de Córdoba, una pelea desatada luego de un choque en avenida Colón terminó con un policía internado y tres personas detenidas, acusadas de propinar una golpiza al uniformado.Muchos conductores parecen estar siempre al borde de un ataque de nervios. Las peleas por choques, por maniobras peligrosas y hasta por lugares para estacionar son cada vez más frecuentes y más violentas. ¿Qué les sucede?"El sistema es el que produce a los sujetos viales", explica el antropólogo especialista en etnografía vial Pablo Wright, en un informe publicado el domingo pasado en La Nación. Para Wright, las presiones que soportan los argentinos se manifiestan claramente en su comportamiento al conducir vehículos. En esa línea, un ciudadano de nuestro país, que está sometido a una altísima presión tributaria para recibir servicios e infraestructura deficientes, que debe reclamar a diario para no ser estafado, que soporta cada vez más controles a los que en general interpreta como un intento recaudatorio antes que preventivo, a la hora de manejar un vehículo es muy posible que se convierta en una peligrosa bomba de tiempo a punto de estallar ante cualquier agresión externa.Así, puede decirse también que las reacciones desmedidas de los conductores se alistan en el mismo capítulo que los linchamientos y tal vez están también emparentados en algún modo con lo que denominamos episodios de violencia urbana.Si seguimos la explicación del especialista, la única forma de mejorar la calidad de nuestros sujetos viales es mejorando el sistema que los condiciona. Ponerles más controles, más castigos y más restricciones es, sin más vueltas, echarle más leña al fuego.

