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“Son malos policías y deben ser condenados”

El fiscal pidió perpetua para los uniformados que mataron desde atrás a Fernando Pellico. El acusador dijo que los oficiales urdieron un plan posterior para justificar el homicidio.

15 de diciembre de 2016 a las 12:01 a. m.
“Son malos policías y deben ser condenados”
Banquillo. Con un guardiacárcel vigilándolos, Chávez y Leiva escuchaban ayer los alegatos. (Raimundo Viñuelas)

"La sociedad necesita de buenos policías y que los malos policías, como estos, sean condenados. Que nunca más haya otro 'Güere' en las calles". Con esas palabras cerró ayer su alegato el fiscal Hugo Almirón al reclamar condenas a prisión perpetua para los dos policías involucrados en el homicidio de Fernando "Güere" Pellico. El muchacho de 18 años murió tras recibir un disparo por la espalda en 2014, en el asentamiento Los Cortaderos, próximo a barrio Los Boulevares, de la ciudad de Córdoba. El agente Lucas Chávez (33) y el sargento Rubén Leiva (51) están acusados de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de policías, además de lesiones graves. Es que además de cometer el crimen, hirieron también a un primo de la víctima. El fallo de la Cámara 8ª del Crimen se conocerá el próximo 27.Para el fiscal, la muerte de Pellico fue lisa y llanamente un caso de "gatillo fácil" policial, por lo que reclamó el máximo de la pena para los dos uniformados, quienes permanecen detenidos.El acusador remarcó que los disparos fueron efectuados desde atrás (las víctimas estaban indefensas), al tiempo que sostuvo que no existió tiroteo alguno (fuego cruzado) y enfatizó que los uniformados, tras el crimen, intentaron "plantarles" un arma a los dos jóvenes, y hasta habrían realizado un disparo contra el patrullero para justificar su coartada.Por otro lado, solicitó que se investigue a dos policías: al comisario Walter Ferreyra (jefe de los acusados y quien tiene una causa pendiente por otro supuesto "gatillo fácil"), ya que –según considera– habría modificado la escena del crimen para desviar la investigación; y también al cabo Donaciano Cruz, supuestamente por no haber resguardado algunas pruebas.Quien también reclamó penas de perpetua fue el abogado Lucas Giacometti, quien representa a la familia del joven fallecido. El letrado remarcó que los policías actuaron con "alevosía".En contraposición, los defensores de los uniformados solicitaron absoluciones ya que, según señalaron, actuaron dentro de la ley. "Todas mentiras" Todo sucedió el 25 de julio de 2014 pasadas las 2 de la mañana. "Güere" Pellico y su primo Maximiliano Peralta (23) volvían en moto de comprar unas bebidas. Pellico era quien manejaba. En una calle de Los Cortadores, se toparon con una camioneta policial. Chávez manejaba. Para el fiscal, los policías quisieron detener la moto en el marco de un control y salieron a perseguirlos por un callejón. Al parecer, los jóvenes no frenaron. Chávez realizó primero un disparo, desde el móvil, y tras detenerse efectuó otros ocho. Mientras esto pasaba, según el fiscal, el otro uniformado (Leiva) pedía ayuda por la radio policial y hablaba de un "tiroteo"."Nunca hubo tiroteo. Los jóvenes nunca dispararon, no tenían armas. Chávez tiró y su compañero Leiva fue cómplice porque no evitó lo que pasó y colaboró en tratar de desviar todo", indicó Almirón. "Los policías mintieron en todo", añadió."Güere" Pellico murió tras recibir un balazo en la espalda que le quedó incrustado en la garganta. Su primo recibió un tiro en una nalga y sobrevivió. "Luego del crimen, los policías salieron a buscar un arma para 'plantarles', pero no la consiguieron. El móvil policial apareció con un misterioso disparo en el guardabarros trasero", afirmó el fiscal, para quien ese impacto fue hecho por policías para abonar la tesis del supuesto tiroteo. Absoluciones El abogado Héctor Luna reclamó la absolución de Leiva, al considerar que no cometió ningún delito y que su actuar estuvo dentro de las normas vigentes.El letrado Manuel Riveros pidió que el policía Chávez sea absuelto y solicitó que, si llega a existir condena, sea por "exceso en la legítima defensa" (tiene pena leve).

Cinco claves de la investigación

Baleados desde atrás. "Güere" (foto) murió tras recibir un disparo en la espalda. Su primo fue herido también desde atrás.

No hubo tiroteo. Las pruebas demuestran que, contrariamente a lo que dicen los policías, no hubo tiroteo. Los jóvenes no tiraron.

Sin baliza. El móvil iba con las luces apagadas. El testigo clave dijo que además los policías jamás ordenaron que la moto se detuviera.

"Plantar" un arma. Tras el crimen, los policías habrían ido a dos lugares a buscar un arma para decir que era del joven fallecido.

Disparo. El móvil apareció con un tiro. El peritaje descartó que haya sido realizado por los jóvenes. Se cree que fue hecho por policías.