Justicia. Tras el sismo del jury, reunión de altos mandos del MPF y del TSJ con fiscales para “ordenar” Río Cuarto
El fiscal General Lezcano y los adjuntos se reunieron con los fiscales que quedaron trabajando en aquella región tras las expulsiones de Di Santo, Miralles y Pizarro. Buscan salir de la coyuntura. No hubo grandes anuncios. Se conocen fundamentos del jury.
A dos semanas de las destituciones de los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, las principales figuras del Ministerio Público Fiscal (MPF) de Córdoba y del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) mantuvieron un encuentro a puertas cerradas con los funcionarios judiciales de Río Cuarto que quedaron trabajando en aquella región.
El encuentro fue presidido por el fiscal General, Carlos Lezcano, quien estuvo acompañado por los adjuntos Héctor David, Alejandro Pérez Moreno y José Gómez Demmel. También estuvo presente el juez Sebastián López Peña, vocal del TSJ.
Si bien no hubo anuncios por parte de las autoridades, según trascendió, la oportunidad sirvió para que los que siguen desempeñándose en aquella región les expresaran sus realidades (y necesidades) de personal y de recursos materiales para el trabajo de justicia.
Las destituciones de los fiscales por mal desempeño y negligencias graves por sus trabajos en la causa Nora Dalmasso, más allá del sismo que provocó en el poder judicial de Córdoba, se convirtió en un serio problema para el funcionamiento de los tribunales de Río Cuarto y de Río Tercero. Di Santo y Miralles tuvieron que vaciar sus oficinas y dejar numerosos expedientes abiertos y sin resolver, al tiempo que Pizarro dejó de ser instructor en Río Tercero, lo que genera a su vez problemas en aquella sede.
A todo esto, el ingreso de causas nuevas no se detiene.
En Río Cuarto, se ha armado una suerte de esquema de emergencia: mientras Pablo Jávega (asumido en 2019) seguirá a cargo de su fiscalía Nº 1, sus colegas Jael Yanina Arias Shocrón y Luciano Matías Rodríguez comenzaron a trabajar meses atrás.
Rodríguez cubre la fiscalía de Fernando Moine, quien está de licencia por enfermedad, mientras que Arias Shocrón hace lo propio con la oficina de Miralles, quien ya no volverá.
Entre los tres fiscales deben cubrir, en tanto, la fiscalía quedó Di Santo.
A todo esto, se espera que en algún momento (no hay fechas concretas) se dispongan tres nombramientos para cubrir las seis fiscalías creadas.
No hay fechas.
A todo esto, este miércoles 20 se conocerán los fundamentos de las destituciones dispuestas contra los fiscales por mal desempeño y negligencia grave. Sus defensores ya anticiparon que esperan leerlos en profundidades para "apelar".

Encuentro sin anuncios para corto plazo
Con todo, en las últimas horas, hubo una importante reunión de las máximas autoridades del MPF, con Lezcano a la cabeza, con todos los fiscales que trabajan de Río Cuarto. Del encuentro tomaron parte los fiscales de instrucción Jávega, Arias Shocrón y Rodríguez, como así también la fiscal de narcomenudeo Georgina Osella; como así también los fiscales de Cámara Julio Rivero y María del Rosario Fernández López.
En la mesa también estuvo Justo Casado, un funcionario que llegó hace poco al MPF como director de Relaciones Interinstitucionales.

“No hubo anuncios de importancia”, fue la respuesta de una calificada fuente. “No, no hubo anuncios de nada”, señaló otro vocero. “Se anunciaron buenas intenciones para la sede”, indicó otro informante.
Alguien fue más allá: se buscó dar una imagen política judicial de “apoyo” a lo que se quedaron trabajando en la capital alterna tras el sismo que significa el jury.
Cabe señalar que la labor investigativa no sólo se circunscribe a Río Cuarto sino a una amplia región con varias ciudades y localidades, una zona geográfica con serios y graves problemas de inseguridad y una pluralidad de delitos de toda gama. El narcomenudeo es otro serio problema.
El encuentro, a puertas cerradas, fue extenso. Según trascendió, Jávega y Rivero fueron quienes más se explayaron.
Voceros con acceso a lo sucedido en ese encuentro señalaron que “concreto y, a corto plazo, no hubo grandes anuncios”. “Hay buenas intenciones para la sede pero se depende de un trabajo coordinado de los presentes y de recursos que deberían asignarse”, expresó una fuente que pidió reserva.
Otro vocero opinó que hay que rescatar como algo “positivo” que haya existido una reunión prolongada y con mucha atención de los altos mandos del MPF, algo que no había sucedido desde hacía largo tiempo, menos en la gestión de Juan Manuel Delgado.
“Se vienen haciendo diagnósticos y optimización de los recursos dispuesto en la sede. Después siempre es menester, en algún punto, contar con refuerzos”, remarcó una fuente.
Una de las quejas permanentes es la necesidad de más personal para las fiscalías y más espacio físico para el volumen de trabajo.
Por ahora, no se conoce si habrá reuniones de los altos mandos del MPF en Río Tercero.
Un punto que no pasó inadvertido para muchos fue que, tras las destituciones de los fiscales Di Santo, Miralles y Pizarro, numerosos empleados judiciales salieron a protestar precisamente por esos alejamientos en las sedes judiciales de Río Cuarto y Río Tercero. Varios deslizaron que fueron destituciones con intereses políticos.

El otro gran temblor en el MPF: Villa María
A todo esto, no cesa la tensión judicial en los Tribunales de Villa María luego de que la fiscal Juliana Companys fuera imputada por presunta falsedad ideológica, abuso de autoridad y coacción por orden de una jueza y a instancias de la fiscal Patricia Baulies, de Río Segundo.
Companys, al tiempo que acumula otras denuncias y hasta un pedido de jury, acusó al fiscal villamariense René Bossio en otra causa.
Companys pidió el apartamiento de la jueza que la imputó.
A todo esto, un exempleado de Companys y otros dos abogados fueron detenmidos por orden de la fiscal Baulies.
Todo este cuadro es mirado con atención por el MPF.


