Sebastián “Pucho” Roqué volvió a atacar a expareja
Entró a la vivienda de la madre de su hijo. Tiene prohibido acercarse al hogar. Esto se repite desde hace años, sin interrupción.
Costumbre, que Sebastián "Pucho" Roqué incumpla la orden de restricción y vuelva a atacar a sus víctimas parece no preocupar mucho en la Justicia de Córdoba, que desde hace años sigue sin resolver este intríngulis: un inimputable que agrede a su exmujer –madre de su hijo de 2 años y medio–, es capturado, puesto a resguardo y luego liberado para que inicie otra vez el circuito de agresiones. La semana pasada, la familia de Josefina Cerquetti denunció otro ataque. La joven madre vive con su mamá Andrea Viberti en un complejo de viviendas cerrado del noroeste de la ciudad. Ellas y vecinos dicen que "Pucho" entró al jardín e intentó atacar a la mujer mayor. Era de noche y el intruso se abalanzó sobre ella pero, al tropezar con una reposera, Viberti pudo escapar e iniciar llamados de auxilio. Josefina tiene hace varios años el dispositivo de alarma -botón antipánico- que puso a la Policía en alerta. Según las víctimas y testigos, rodearon la manzana pero no pudieron dar con el escurridizo agresor.Mientras en la unidad judicial y la Fiscalía de Bettina Croppi toman recaudos, Viberti recibió ayer de autoridades provinciales otro botón antipánico ya que el viernes, al salir a trabajar, fue perseguida por el peligroso hombre de 38 años. También llamaron a la Policía, pero no pudieron atraparlo.Muy molesta, la abuela del niño sostuvo que el agresor les envía mensajes telefónicos amenazadores. "Si puedo entrar al patio de tu casa, imaginate lo que puedo hacer...", sería uno de los mensajes, según detalló Viberti.Ella relata que en las amenazas que recibe, "Pucho" da cuenta de haber estado dentro de la casa espiando los movimientos y escuchando todas sus conversaciones, durante días.Este diario ha relatado a lo largo de los últimos años innumerables agresiones de Roqué a Josefina y familiares, como así también a otras mujeres que pasaron por su vida afectiva. A las anteriores dejó de molestarlas, pero con su última pareja tuvo un hijo y su fijación se ha hecho permanente.El año pasado, un hombre que es pareja de Viberti sufrió una violenta agresión en su rostro y quedó desfigurado. Círculo vicioso Cada vez que cayó tras las agresiones, la Justicia siguió el trámite de rigor: someter a pericias psicológicas y psiquiátricas a Roqué para luego declarar que es inimputable, por lo cual no puede recibir sanción penal. Las últimas ocasiones determinaron que es peligroso para terceros y también para sí. En diciembre, el juez de Control Agustín Spina Gómez determinó que las salidas de Roqué del centro psiquiátrico de Cruz del Eje fueran con supervisión, pero las agresiones continuaron.Ayer, Viberti comentó que en los últimos días "Pucho" desplegó la batería habitual de hostigamiento a quienes pretenden vivir fuera de su vida y no quieren ser molestados por sus agresiones. Intromisión telefónica, mensajes amenazadores, invasión de domicilio, intento de agresión, persecuciones y envío de delivery de comida y remises que nunca pidieron.El año pasado, la Justicia de Familia privó a Roqué de tener contacto con su hijo, pero él insiste en verlo.Según anticiparon fuentes judiciales, en las próximas horas se tomaría alguna medida para hacer cesar esta nueva andanada de violencia hacia estas mujeres. Sobre la posibilidad de encontrar una solución definitiva, aún en "veremos".Habitualmente, estas repetidas crónicas finalizan con los peores augurios de quienes han tenido contacto con la causa. Lo dicen abogados, víctimas, peritos y hasta los mismos operadores judiciales: "Esto va a terminar con una muerte".

