Se la tenía jurada, lo encontró en la calle y lo acribilló
El sospechoso había sido herido tres años atrás y eso motivó una histórica rivalidad. La víctima, un hombre que había salido hacía poco de prisión, recibió seis balazos. El acusado sigue prófugo.
Primero se escucharon gritos; después una moto que aceleraba y derrapaba en la calle, y, a los pocos segundos, sobrevinieron los disparos. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho... Uno tras otro. Momentos después, un hombre, acribillado a tiros, llegó arrastrándose hasta una casa y comenzó a golpear la puerta en busca desesperada de ayuda. Momentos después iba a morir en el hospital. Jorge Daniel Domínguez (30) recibió seis balazos, dos de ellos en el abdomen. Un séptimo disparo le rozó el corazón. El homicidio ocurrió ayer a la madrugada en el barrio Alberdi de la ciudad de Río Cuarto. Los investigadores policiales tienen identificado al supuesto autor del brutal ataque. Anoche dialogaban con sus familiares a fin de que intercedan y lo convenzan de que se entregue.Los pesquisas afirman que todo se trató de una venganza que eclosionó a causa de una vieja rivalidad. Al parecer, siempre según los detectives, el ahora prófugo habría sido herido a balazos hace tres años, en la misma Río Cuarto, presuntamente por quien ahora está muerto. En ese marco de hipótesis, los disparos de ayer serían consecuencia de aquellos balazos y de otras disputas callejeras sucedidas en los últimos tiempos. ¿Los motivos? No están claros.Los pesquisas investigan si alguna actividad delictiva, como robos o drogas, tiene alguna relación.Por ahora, conjeturas. Balazos en la madrugada Todo sucedió a las 3.30 de ayer en calle Unamuno al 25, en el barrio Alberdi, al sudeste de la ciudad de Río Cuarto. Jorge Domínguez, llamado "Pelito" por sus amigos, vivía a nueve cuadras, en el mismo barrio. Según la Policía, hacía poco había salido de prisión. Fuentes policiales lograron reconstruir que, a esa hora de la madrugada, Domínguez iba presuntamente solo en su moto Motomel Skua 150 centímetros cúbicos. Ya en calle Unamuno se encontró con un hombre y comenzó a discutir.No está claro si aquel lo perseguía o si todo fue un encuentro casual. Lo que sí está comprobado es que mediaron gritos e insultos, según testigos.De pronto, se escucharon fuertes detonaciones. Algunos escucharon ocho disparos, aunque hay quienes afirman que los tiros fueron más. Las vainas de la pistola quedaron tiradas en plena calle."Pelito" cayó de la motocicleta y alcanzó a arrastrarse hasta una vivienda. El dueño de casa, Maximiliano Tobares (25), diría luego a los policías que estaba durmiendo y que escuchó los disparos y golpes de puño en la puerta.Cuando abrió, encontró al hombre muy malherido. Una patrulla policial trasladó al herido hasta el hospital San Antonio de Padua.Allí, los médicos determinaron que había recibido seis balazos: dos en el costado izquierdo del abdomen, otro en la ingle, uno en una pierna y dos en la espalda. Además, tenía un raspón de bala en el tórax.Fue operado, pero no hubo mucho por hacer. Murió en la misma madrugada. La investigación Con diversos testimonios y otras averiguaciones, los investigadores de la Departamental Río Cuarto de la Policía identificaron a un sospechoso (un tal "Sebastián", de 33 años) y realizaron cinco allanamientos en su búsqueda. En uno de los procedimientos, se encontraron balas calibre 22. Hasta anoche, no obstante, seguía prófugo. "Sabemos que el fallecido y ese sujeto se tenían bronca, siempre se 'mordían'... Tres años atrás, el que buscamos fue herido de muerte y sobrevivió... Creemos que ahora se quiso vengar", confió un pesquisa policial. "Al parecer, lo esperó que pasara en su moto y, cuando vio que estaba desprevenido, comenzó a atacarlo", comentó otro vocero de la investigación.

