Se cansaron de que les toque el timbre a la madrugada y la amenazaron: Por cada timbre te mato un perro
Las victimas de los timbrazos cuentan que viven un infierno y afirman que hasta picaneó a un joven. Los detalles.
Los atemorizantes hechos suceden en el barrio porteño de Coghlan, donde vecinos denuncian que una mujer no los deja dormir. Cada noche, a cualquier hora, sale por la cuadra a tocarles el timbre. El conflicto escaló y recibió amenazas de vecinos, que le pintaron la fachada de la casa con aerosol y le dejaron un cartel.
“Por cada timbre te mato un perro”, dice el mensaje que la mujer no dudó en contestar. “Maric... vení y metete conmigo, yo me defiendo solita. El perro pobrecito no, mátalo y verás que te pasa. Cobarde, acá te espero”, escribió.
“Cobarde vení de frente. ¡Matás a mis perros y verás! Vení a romper el frente de mi casa...delante mío, sabrás con quién te metés”, le advirtió en un segundo cartel.

Una vecina afirmó que “tiene miedo que la venga a buscar el FBI” en el programa Nosotros a la mañana, por el trece.
La vecina contó que “de golpe empezó a tocar timbres” y “tirar excrementos de los animales que tiene al edificio”. “Nos llenaba las ventanas. Ahora toca timbre a cualquier hora y se va”, explicó.
Muchos vecinos optaron por “anular los timbres” para no tener que sufrir los timbrazos intempestivos de la mujer.
“Dicen que a un joven de 23 años que se fue a quejar porque le tocó el timbre a las 4 de la mañana, lo denunció a la policía y, al día siguiente, cuando se lo cruzó, lo picaneó a traición mientras caminaba por la calle”, indicó Claudia, la vecina.
Según Claudia los problemas se desataron cuando su padre murió: “antes vivía con sus hermanos, pero los terminó echando y ahora vive sola”. “Nos insulta de la nada, es un desastre”, agregó. “Me da pena y mucha bronca”.
Carlos, el kiosquero de la cuadra, contó que la tocadora de timbres “es una vecina que está hace muchos años en el barrio y se ha quedado sola”. “En un tiempito a esta parte algo le pasó, alguna situación traumática, comenzó a tocar timbres a toda hora de la noche”, comentó.
El vecino preocupado, comentó que varios de los hermanos de la mujer viven en el exterior y entre los que viven acá “nadie se quiere hacer cargo”. “Estamos viendo si se le puede nombrar un tutor, que haya una curatela”, sostuvo.

