Robos y Hurtos, una división en el centro de las sospechas
A partir de la investigación contra una agente por presunción de connivencia con delincuentes, se abrió una causa mayor.
Desde hace 10 días, la división Robos y Hurtos de la Policía de Córdoba ha quedado en medio de una tormenta cuyas consecuencias finales nadie se anima a aventurar. Primero, el miércoles de la semana pasada, fue detenido el cabo Franco Ormeño, chofer del titular de la repartición, comisario mayor Gabriel Álvarez, sospechado de haber participado de un "narcosecuestro" en abril último.La detención fue ordenada por el fiscal federal N° 2, Gustavo Vidal Lascano, e incluyó un allanamiento en las oficinas de Robos y Hurtos en la Central de Policía ubicada en Colón y Santa Fe, Alto Alberdi, de la ciudad de Córdoba.Luego, a las 48 horas, desde Jefatura se dispuso apartar al propio Álvarez, quien quedó en situación pasiva sin que hasta ahora se haya indicado de manera oficial las causales de su desplazamiento.Según indicó el jefe de la fuerza, comisario general Julio Suárez, el desplazamiento de Álvarez se justificó en la necesidad de "no interferir" en la investigación federal.Y los coletazos continuaron. El martes, trascendió lo que hacía un tiempo ya se conocía en los pasillos de Tribunales II: el fiscal de Distrito 3 Turno 7, Raúl Garzón, investigaba a una agente de esa área por una presunta connivencia con delincuentes.Según reveló La Voz del Interior , en un seguimiento a una banda de delincuentes quedó registrado un diálogo telefónico entre ella y uno de los sospechosos.En la conversación, la uniformada brinda, al parecer, una serie de datos sensibles a los presuntos ladrones.Entre otros puntos, le indica las patentes de los móviles no identificables (autos de civil) de Robos y Hurtos, además de los lugares en los que se iban a ejecutar algunos allanamientos. A pasiva Ayer, el comisario mayor Alejandro Mercado, jefe de Delitos Económicos, área a la que Garzón le encomendó junto al Tribunal de Conducta Policial la investigación de este último caso, confirmó que la sospechosa también fue pasada a situación pasiva hasta que se aclare su situación judicial. "La investigación la está llevando a cabo el doctor Raúl Garzón, seguida por Jefatura de Policía y el Tribunal de Conducta Policial. La oficial investigada estuvo de licencia y ayer (por el miércoles) se la ha dado la pasiva para transparentar la investigación", señaló ayer Mercado. Aunque no hubo ninguna confirmación oficial por parte de la Justicia ni de la Policía, a través de distintos informantes se estableció que la agente bajo sospecha (que no está detenida ni imputada por el momento) es Maribel Soria, quien tiene varios años de trabajo en esa división. Garzón informó que se intenta establecer qué tipo de contactos había entablado la mujer policía con los delincuentes que estaban siendo investigados."Los contactos entre los investigadores y las personas investigadas suelen existir, o con quienes son informantes de la Policía, en ese tipo de relaciones hay una delgada línea entre lo que es recibir un aporte o bien adelantar algún tipo de dato de la Policía, de tal manera que esto es lo que se trata de aclarar", señaló."Es una delgada línea en la cual el personal policial debe manejarse (con los informantes) sin otorgar beneficios con quien aporta datos", explicó el fiscal. Espiral Pero lejos de reducirse a una sola sospechosa, tanto en Jefatura como en Tribunales II, distintas fuentes aseguraron que existen grandes golpes ocurridos en los últimos tiempos en la ciudad de Córdoba contra reconocidas firmas comerciales, en los que se sigue la pista de la participación de policías de Robos y Hurtos. El dato apunta a que los efectivos habrían desplegado activas tareas en estos resonantes casos delictivos.Ante esto, los informantes vaticinaron que en las próximas semanas podrían conocerse nuevos movimientos al interior de esta división que ha quedado en medio de un escándalo interno cuyo final está demasiado abierto todavía. Tras el desplazamiento del último jefe, Álvarez, sobre el que no pesa ninguna imputación, quedó a cargo de manera interina un comisario de apellido Capdevila. Aún no se definió el sucesor.

