Hospital Italiano. Robo de drogas: el anestesista Hernán Boveri negó los cargos y justificó los insumos en su casa
El médico procesado aseguró que las jeringas eran para su mascota y reconoció su vínculo con la otra imputada, en el marco de una causa por administración fraudulenta.
El anestesiólogo del Hospital Italiano, Hernán Boveri, amplió su declaración indagatoria ante la Justicia y negó haber robado medicamentos de la institución. El profesional, que se encuentra procesado por administración fraudulenta, desestimó las acusaciones relacionadas con la sustracción de drogas de uso estrictamente hospitalario como fentanilo o propofol.
En los allanamientos realizados el pasado 13 de marzo, la Justicia incautó una gran variedad de material médico, incluyendo jeringas de diversos tamaños, ampollas y envases. También se secuestraron cajas con insumos, bolsas rotuladas y dispositivos electrónicos como un teléfono celular, una notebook y un CPU.
Respecto a las jeringas encontradas en su departamento, el anestesista sostuvo que fueron adquiridas de manera legal en una farmacia. Según su testimonio, estos insumos no tenían como destino el uso en humanos, sino que formaban parte de un tratamiento oncológico para su perro.
Boveri argumentó que muchos de los medicamentos hallados en su vivienda ya se encontraban vencidos al momento del procedimiento. Asimismo, aclaró que, aunque hubieran estado en condiciones, no podrían haberse utilizado sin equipamiento específico del que no disponía en su hogar.
Vínculos personales y situación académica
En su ampliación de indagatoria, el médico reconoció formalmente que mantenía una relación sentimental con Delfina “Fini” Lanusse. Lanusse se desempeñaba como residente de anestesiología en el Hospital Italiano y es la otra profesional procesada en esta misma causa.
Sobre las muestras adicionales encontradas en su domicilio, el anestesista aseguró que las mismas estaban vinculadas a sus capacitaciones permanentes. Para colaborar con el avance de la instrucción, el médico entregó voluntariamente la clave de desbloqueo de su teléfono celular para ser peritado.
El origen del caso y la conexión con una muerte
La investigación penal se inició en febrero tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Alejandro Zalazar, un anestesiólogo que cumplía funciones en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. La autopsia de Zalazar confirmó que su fallecimiento fue provocado por una sobredosis de propofol y fentanilo.
En la vivienda de Zalazar se encontraron medicamentos y una bomba de infusión, lo que permitió rastrear el origen de los fármacos hasta el Hospital Italiano. Tras una auditoría interna y una denuncia de la propia institución, se identificó a Boveri y Lanusse como presuntos responsables de la distribución de las drogas.
Actualmente, ambos profesionales ya no forman parte de la plantilla del Hospital Italiano. Si bien la muerte de Zalazar se tramita en un expediente por separado, la Justicia evalúa posibles puntos de contacto entre ambos hechos.
Medidas judiciales y embargos millonarios
La causa principal continúa en etapa de instrucción, con diversas pericias complementarias pendientes y nuevas medidas de prueba bajo análisis. Boveri y Lanusse permanecen procesados sin prisión preventiva, aunque enfrentan restricciones económicas significativas.
La Justicia dictó un embargo preventivo de $ 70 millones para Hernán Boveri y de $ 30 millones para Delfina Lanusse.

