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¿Que parezca un accidente?

Por una cuestión de definición, en estas páginas evitamos la palabra accidente para referirnos a un siniestro vial.

10 de marzo de 2014 a las 12:50 p. m.
¿Que parezca un accidente?

Por una cuestión de definición, en estas páginas evitamos la palabra accidente para referirnos a un siniestro vial. Para la Real Academia Española, "accidente" es todo "suceso eventual o acción de que involuntariamente resulta daño para las personas o las cosas". Esa definición, en especial por el condicionamiento de que se desprende de una cuestión "involuntaria", muy difícilmente pueda adjudicarse a un suceso vial con heridos, víctimas fatales o daños materiales.En primer lugar, es casi imposible determinar en pocas horas las causas de un suceso de este tipo, por lo cual sería improbable el caso en el cual pudiéramos hablar de inmediato de cuestiones "involuntarias".Por sólo buscar un ejemplo, se me ocurre como origen "involuntario" de una tragedia vial la caída de un rayo sobre un motociclista. Pero aunque en ese caso tal vez cabría utilizar la palabra accidente, alguien podría cuestionarnos esa elección al argumentar que sí es "voluntaria" la decisión de conducir en medio de una tormenta eléctrica.Por otra parte, una distracción al volante; una falla mecánica; la omisión de una medida de seguridad, como no abrocharse el cinturón o no llevar el casco puesto; una infracción, como la de cruzar un semáforo en rojo, sobrepasar en una curva o no respetar las velocidades máximas y mínimas, son todas causas que no se pueden calificar de "involuntarias".Tampoco lo son aquellas externas, las que no dependen de los conductores o motociclistas pero si de la irresponsabilidad de terceros, como la presencia de animales sueltos, baches peligrosos, obstáculos inesperados sin señalización, etcétera.No somos los únicos que evitamos la palabra "accidente". Por estas cuestiones de definición, los expertos en seguridad vial prefieren reemplazarla, o directamente la desaconsejan al considerar que su uso va en contramano con su prédica en favor de la prevención. En el mismo sentido, muchos médicos piden cambiar la denominación de Accidente Cerebro Vascular (ACV) por la de Episodio Cerebro Vascular (ECV), al considerar que no existen causas "involuntarias" en el origen de esa afección repentina y que, en todos los casos, es algo que se puede prevenir.Para el caso que nos compete, el de los sucesos viales, más que hablar de un accidente conviene referirse a un "siniestro", cuya definición, según la Real Academia, es un hecho "infeliz, funesto o aciago".Por lo demás, aunque existan cuestiones de nomenclatura que no podemos cambiar, como, por ejemplo, mencionar a la Dirección de Accidentología Vial (cuyo nombre a lo mejor deberían revisar o actualizar), nos quedará siempre, como un deber de todos, la participación activa en la prevención de siniestros viales.Por todo eso, utilizar una denominación incorrecta es hacer que parezcan accidentes episodios que no son tales, hechos lamentables que se pudieron evitar con responsabilidad y "voluntad".