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Por qué el sismo de México es de un tipo más peligroso de lo habitual

08 de septiembre de 2017 a las 01:40 p. m.
Agencia EFE
Por qué el sismo de México es de un tipo más peligroso de lo habitual

El terremoto registrado la pasada noche en México y que se dejó sentir en buena parte de Centroamérica se produjo por la fractura interna de una placa tectónica, algo poco habitual y que suele ser más peligroso que el sismo provocado por el roce de dos placas.

Así lo explicó hoy en una entrevista con Efe la investigadora islandesa Vala Hjorleifsdottir, que lleva siete años trabajando en el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

"El hecho de que haya habido por ejemplo menos daños que tras el terremoto de 1985 (de magnitud 8,1 en la escala Richter y que dejó miles de muertos y desaparecidos en Ciudad de México) se debe fundamentalmente a que el de la pasada noche (de 8,2) ocurrió a mucha más profundidad y más lejos" de la capital, apuntó.
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En este sentido, los expertos del Servicio Sismológico Nacional de México, dependiente del Instituto de Geofísica de la UNAM, recuerdan que la Ciudad de México está edificada sobre una planicie que antaño fue un lago con mucha sedimentación, lo que favorece la expansión de las ondas sísmicas.

"Eso explica que aunque el epicentro ha tenido lugar muy lejos (de Ciudad de México), aquí la sacudida haya sido notable. El hecho de que la ciudad esté cimentada sobre tantos sedimentos hace que cuando llegan las ondas aquí se amplifiquen mucho", detalló la sismóloga.

En cualquier caso, la investigadora insistió en que, por lo general, son más peligrosos los terremotos que ocurren a causa de la rotura interna de una placa que los que se derivan del roce de dos de ellas, que son los más habituales, ya que, entre otros factores, "emiten más altas frecuencias".

"Al parecer, este temblor rompió dentro de la placa", lo que "no ocurre muy seguido, pero precisamente en Oaxaca (donde esta madrugada se registraron los mayores daños) ocurrió otro temblor de las mismas características, también de unos 8 grados y a una profundidad similar en 1931".

En términos geológicos, los 86 años que han pasado desde entonces "no son nada" y todo hace pensar que "tarde o temprano" esa región verá "pronto" (también en "una escala de tiempo geológica") episodios similares, explicó Hjorleifsdottir.

"Parece claro que en esa zona la placa está deformándose. No creo que vayamos a vivir tantos años como para verlo, pero sí es previsible un temblor similar", porque el de 1931 y el de la pasada madrugada están "muy relacionados".

En opinión de la experta, el hecho de que la ciudadanía mexicana esté muy familiarizada con los sismos y altamente concienciada sobre su peligrosidad ayuda a reducir los daños, aunque advierte del riesgo de que la saturación de alarmas pueda hacer que se baje la guardia.

En cuanto a la posibilidad de que siga habiendo más movimientos sísmicos en las próximas horas en la zona, recordó que "la probabilidad dice que las réplicas van a ser de magnitud más baja, pero siempre hay excepciones y uno tiene que estar en alerta constante".