“Pigüé” y “Brasa”, compinches en la vida y en la muerte
Ambos están acusados de matar a dos jóvenes en 11 días. La novia de uno, sospechada de ser una “viuda negra”.
Tienen 20 y 21 años, son buenos compinches desde hace tiempo y desde el fin de semana comparten celda en un pabellón de la cárcel de Bouwer. "Pigüé" y "Brasa" están acusados de haber cometido dos brutales asesinatos en Córdoba capital en muy poco tiempo, en realidad, en sólo 11 días, donde las víctimas fueron dos jóvenes tan veinteañeros como ellos. En el primer caso, la víctima fue Paulo Díaz (23), ultimado de un disparo por la espalda en barrio Villa Urquiza como resultado de una balacera derivada presuntamente de un litigio por drogas; en el segundo caso, la víctima fue Brian Leonel Nazar (20), fusilado de un balazo en el pecho en barrio Parque República en el marco del robo de una motocicleta, en el que una jovencita habría actuado como una "viuda negra".Los acusados son: Hugo "Pigüé" Tapia (20) y Brian "Brasa" Rodríguez (21), quienes vivían en barrio Villa Urquiza.A fines de economía procesal, ambos sumarios quedarían unificados en las próximas horas en la fiscalía donde se sustancia el caso más grave: el homicidio en ocasión de robo, según confiaron fuentes policiales y judiciales a La Voz del Interior .A todo esto, la supuesta "viuda negra" –Florencia Torres, novia de "Pigüé" Tapia– quedó detenida por el crimen del muchacho al que le sustrajeron la moto.Tal como se consignó en este diario, las detenciones de los tres jóvenes se concretaron el fin de semana en un hotel céntrico de la ciudad de Córdoba. Según la sospecha de los pesquisas del Departamento Homicidios de la Policía, la pareja de compinches (quienes cuentan con antecedentes) y la novia de uno de ellos estaban "fugados" de sus hogares y planeaban escapar al interior cordobés. Lo que no se conocía eran los ribetes de los crímenes. Paralelamente, la pandilla es investigada por otros hechos de sangre sucedidos en el sector en los últimos tiempos. A balazo limpio El domingo 24 de mayo pasado, al mediodía, Paulo Díaz (23) fue baleado en un glúteo en Villa Urquiza en el marco de una pelea con unos pandilleros que tienen como "base" un sector próximo a la Costanera. Informantes policiales, basados en testimonios de vecinos, indicaron que Díaz habría ido a enfrentarse con esa pandilla, como parte de una serie de escaramuzas presuntamente derivadas de la venta y consumo de drogas en el sector, según sospechan los investigadores.Díaz, quien vivía en la misma barriada, fue llevado por su hermano al Hospital Misericordia, desde donde se le dio de alta. Luego, por una infección, fue internado otra vez. La herida se complicó y los médicos no pudieron salvarlo. Murió finalmente el 2 de junio. Tras un arduo trabajo investigativo, los pesquisas de Homicidios lograron identificar a los sospechosos, pero no pudieron dar con ellos. El segundo crimen Corrían los primeros minutos del jueves 4 del corriente, cuando Brian Leonel Nazar (20) fue hallado muerto, con un tiro en el pecho, en calle Mariano Rosas al 5100, en Parque Capital. La investigación permitió determinar que el muchacho habría ido, en su moto, a visitar a una chica en un domicilio, quien le habría dado de tomar vino con pastillas. La presunción es que esa joven no era otra que Florencia Torres y que todo era parte de un supuesto plan para robarle la moto al chico.Según esa hipótesis, aparecieron en la casa los sospechosos "Pigüé" y "Brasa", sobrevino el robo y un disparo que acabó con la vida de la víctima. El joven fue abandonado, muerto, en la calle.Los homicidas escaparon en la misma motocicleta. La investigación policial y judicial, basada en testimonios de vecinos, permitió identificar a los sospechosos. Desde el sábado, "Pigüé", su novia y "Brasa" están presos. Se les secuestró un revólver 38 usado en el primer crimen. Se cree que es la misma arma del otro caso.
Se entregó siete meses después
Río Cuarto. Adrián Pedro Andrada (48), quien estaba prófugo de la Justicia por el crimen del dirigente del Surrbac Río Cuarto, Claudio Ojeda (34), se entregó a las autoridades. El crimen, en el marco de una pelea, sucedió en la madrugada del 17 de noviembre de 2014. Ojeda murió de un disparo.

