Para la fiscal, los policías se excedieron al disparar
Los dos efectivos que persiguieron y tiraron contra los jóvenes de la 4x4 están imputados por lesiones graves. Quedaron libres. El muchacho baleado continúa internado en coma farmacológico y con un respirador.
- Están imputados por lesiones graves.
- Quedaron libres.
- El muchacho baleado continúa internado en coma.
Mientras Facundo Pastor Brandán (18) permanece en coma farmacológico, conectado a un respirador artificial, en la terapia intensiva del Hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba, la fiscal avanza para dilucidar cómo fue que este muchacho terminó baleado en el cuello por policías, en una frenética persecución.
Sucedió el lunes a la madrugada cuando Facundo iba con su amigo, Lucas E. (16), quien conducía una camioneta Ford Ranger negra. Fue entonces que, en un control, policías intentaron controlar la 4x4, pero los jóvenes no se detuvieron y se inició una persecución que duró unos 30 minutos a lo largo de 18 kilómetros por calles y avenidas de la zona oeste y norte de la capital cordobesa.
Todo concluyó en la reserva del parque General San Martín, cerca del Complejo Ferial, donde los policías dispararon contra la 4x4.
Así lo confirmó ayer la fiscal Milagros Gorgas, quien imputó a los dos policías que participaron en la parte central del operativo.
El oficial principal Lucas Ges (jefe de coche) y el cabo primero Martín Aguilar (chofer), quedaron imputados por lesiones graves calificadas por abuso de la función policial y por el uso de arma. Ambos están en libertad.
En paralelo, el Tribunal de Conducta Policial dispuso que los uniformados quedaran en situación pasiva: no trabajan y cobrarán el 30 por ciento del sueldo.
“Con los elementos reunidos, hasta ahora, surge que hubo a priori un exceso de los policías”, indicó la fiscal.
La funcionaria judicial confirmó que no hubo tiroteo, lo que significa no existió fuego cruzado (sólo dispararon los policías).
En la Ranger no se hallaron ni armas de fuego, ni drogas, ni alcohol.
“La 4x4 recibió algunos disparos, pero restan peritajes”, indicó Gorgas.
Lucas E., el conductor de la camioneta, ya declaró en la causa.
Según fuentes con acceso al expediente, dijo que los policías dispararon cuando ellos bajaban de la camioneta y con los brazos en alto. Habló de disparos a quemarropa.
El joven llegó a decir que al ver lo que sucedía intentó esconderse en la camioneta.
No está claro si Facundo Brandán recibió el disparo en el cuello de frente o de atrás. Se sabe que el proyectil lo atravesó.

Los policías se defienden
“Los efectivos dijeron que cuando la camioneta ya estaba detenida y se abrieron las puertas, escucharon como un ‘estruendo’, un ruido, por lo que dispararon”, comentó ayer el jefe del Distrito 2 (donde trabajaban los policías imputados), Martín Pintos.
El comisario ratificó que los tiros se efectuaron cuando la 4x4 ya estaba detenida en el parque San Martín.
“Los jóvenes no dispararon, no tenían armas. Entendemos que el chico fue herido cuando estaba dentro del habitáculo”, indicó.
Según el jefe policial, todo se inició a las 2.18 cuando una patrulla quiso controlar a la Ranger por actitud sospechosa en Sagrada Familia y Costanera.
Precisó que hubo una persecución de media hora por más de 18 kilómetros.
“Los chicos hicieron caso omiso a las órdenes de parar, iban muy fuerte, pasaban semáforos en rojo, iban en contramano... Había riesgos contra terceros”, indicó.
“No podíamos cruzarles los móviles en las calles, porque podríamos haber causado una tragedia”, dijo Pintos, quien añadió que “se hicieron disparos a las ruedas”.
La familia contra la Policía
La familia de Facundo ya tiene abogado y, según trascendió de allegados a ellos, planea ir contra la Policía como parte querellante. Sostienen que hubo exceso en el accionar. “Acá podrían haber muerto, baleados, los dos jovencitos”, se quejó un familiar.
Qué paso
El inicio. A las 2.18 del lunes pasado, un patrullero intentó controlar una Ford Ranger en la avenida Sagrada Familia. Según la Policía, el conductor apagó las luces y dobló hacia Villa Urquiza para comenzar a escapar.
18 km de persecución. La Policía confirmó que la persecución fue frenética y que duró unos 30 minutos (no casi cuatro horas). Participaron del procedimiento unos 10 patrulleros de tres distritos. La 4x4 pasó por varios barrios.
Sin freno. La Policía indicó que la 4x4 circulaba rápidamente (se divulgó una captura de una cámara de seguridad) y hasta lo hizo en contramano por algunas arterias en dirección al estadio Kempes.
Disparos. La Ranger se detuvo finalmente en un camino de acceso al parque San Martín. Allí se produjeron los disparos policiales. Según la fuerza, el chasis tiene dos impactos y un neumático trasero destruido. Restan peritajes.
Grave lesión. Facundo Brandán (acompañante) recibió un disparo policial en el cuello que le salió por la mandíbula. Su amigo declaró que le tiraron cuando acababa de bajar de la 4x4. Está en coma farmacológico, con pronóstico reservado.

