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Para el fiscal, hubo exceso policial en la muerte de “Were”

Al dictar la prisión preventiva de Lucas Chávez y de Rubén Leiva, Pablo Molina defendió el respeto a la vida y remarcó las faltas que cometieron los uniformados.

15 de octubre de 2014 a las 12:02 a. m.
Para el fiscal, hubo exceso policial en la muerte de “Were”
Manifestaciones. Tras el crimen de “Were”, vecinos y organizaciones sociales marcharon contra el “gatillo fácil” (Antonio Carrizo/Archivo).

"La vida de la persona humana se halla por encima de todo y sus derechos son universales e inviolables", dice el auto de prisión preventiva del fiscal Pablo Molina en contra de los policías Lucas Gastón Chávez (agente, 31) y Rubén Alfredo Leiva (sargento primero, 49) por las heridas a Maximiliano Peralta (21) y la muerte de Fernando Alberto "Were" Pellico (18) durante la madrugada del 26 de julio pasado en Los Boulevares Anexo, de la ciudad de Córdoba. La decisión del fiscal de Distrito 4 Turno 5 confirma su decisión de procesar a los uniformados y de mantenerlos privados de la libertad con dos cargos graves en la escala penal, que les pueden costar la prisión perpetua: "Lesiones leves calificadas agravadas y homicidio calificado agravado todo en concurso real".Días después de que Molina hubiera dispuesto la detención de ambos policías por la muerte de "Were", fuentes cercanas a la fiscalía refirieron que hubo presiones desde las más altas esferas de la Policía. Ahora, algunos principios citados por el fiscal en la preventiva parecen responder a aquellos cuestionamientos y reafirmar su postura."Todo cuanto se oponga a la vida misma, como los homicidios de cualquier género, ofende a la dignidad humana y ello es infamante, degrada a la civilización humana y al que sufre la injusticia, y deshonra al que así se comporta", sostiene con citas del Concilio Vaticano II.Hay que recordar que el mismo día que el jefe de Policía, Julio Suárez, declaró a la prensa que entre el ejercicio legítimo del poder y el abuso de autoridad había una delgada línea, el fiscal Molina dictó minutos después la orden de detención de Leiva y Chávez.Ahora señala que "en un sistema democrático constitucional el individuo constituye la causa, fundamento y fin de toda la organización política, cuya creación y subsistencia, con todas técnicas y procedimientos implementados a tal fin, responden al propósito exclusivo de concretar la libertad y dignidad del hombre".Fuentes con acceso a la causa confiaron que para Molina, entre el ejercicio legítimo del poder y el abuso de autoridad "hay algo muy importante, una vida". Fundamentos técnicos Más allá de lo filosófico, para el instructor ambos policías están muy comprometidos por las pruebas. Así, Molina describe el hecho, que lejos estuvo de ser un enfrentamiento o un intercambio de disparos. "Were" conducía la moto Honda CG150 y llevaba detrás a "Maxi" Peralta. Venían de comprar Pritty y vino, y regresaban a una reunión cuando se cruzaron con el móvil del Comando de Acción Preventiva (CAP) en el que iban Leiva, jefe de coche, y Chávez, chofer. Al verlos pasar, la patrulla giró en "u" y comenzó a seguirlos, pero luego Chávez comenzó a disparar con su 9 milímetros Taurus. Según la instrucción, lo hizo "con la intención de provocar un daño en la salud, sabiendo que no debía hacerlo".Peralta cayó por una bala que le perforó el muslo derecho y "Were" siguió conduciendo hasta que otra bala le dio en la espalda, perforó sus pulmones y luego salió por el cuello. Tardó sólo unos minutos en morir. Para el fiscal, Chávez lo hizo "con la intención de matar".Molina considera igualmente responsables de ambos delitos a Chávez y a Leiva, y explica que –según la escala jerárquica de la fuerza de seguridad, el libro de guardia y el rol de combate– el segundo era el responsable del móvil y estaba a cargo de las acciones. Por esto, evalúa que si no se hubiera dado el supuesto de que Leiva le ordenara a Chávez regresar en persecución y disparar, tampoco le impidió que lo hiciera.Otro punto importante es que quisieron "plantar" un arma y ubica a Leiva yendo a un taller a solicitar "un fierro" porque había "bajado un vago". Si bien el mecánico no reconoció finalmente ese hecho, para la acusación otros testimonios lo confirmaron.