Otro joven preso por un asalto fatal en Córdoba
Ángel Loza murió días atrás en barrio Ciudad Evita. El sospechoso fue atrapado en la calle. Ya hay dos detenidos.
Un joven fue detenido ayer acusado de haber integrado el grupo de delincuentes que, días atrás, mató a un vecino en barrio Ciudad Evita, de la ciudad de Córdoba, en el marco de un asalto.
La víctima fue Ángel Loza, de 51 años, quien fue ultimado a disparos y puntazos cuando se resistió a que ladrones entraran a robar a su casa. El hombre estaba ingresando el coche cuando aparecieron los delincuentes.
Por ese crimen ya había otro hombre detenido e imputado por homicidio en ocasión de robo, según la causa que lleva adelante el fiscal Pedro Caballero.
En la jornada de ayer, en tanto, personal de la División Homicidios detuvo a Thiago Altamirano, de 20 años, mientras circulaba por la avenida Amadeo Sabattini, en barrio San Lorenzo.
El drama sucedió el pasado 30 de junio cuando Loza ingresaba a su vivienda en barrio Ciudad Evita. En esas circunstancias, fue abordado por delincuentes, de acuerdo a la investigación del fiscal Caballero.
No está claro si se resistió a que ingresaran en su casa o si lo atacaron directamente. Lo concreto es que Loza recibió dos balazos (en la clavícula y en una pierna) y una puñalada en los riñones.
Aunque la víctima alcanzó a ser trasladada hasta el Hospital de Urgencias de Córdoba, falleció a los pocos minutos de arribar.
A partir de entonces, comenzó el trabajo de los detectives policiales. Los testimonios recogidos en el marco de la causa comenzaron a ser coincidentes en que un grupo de jóvenes, que ya había cometido varios robos a los vecinos de ese barrio ciudad, estaba tras el ataque al vecino.
“Todo indica que se trató de un robo; de acuerdo a lo que tenemos, Loza estaba entrando en su casa cuando aparecieron los atacantes a pie”, indicó el fiscal Caballero.
De acuerdo a la investigación, los delincuentes escaparon sin robarle nada.
“Venía de trabajar. Él era una excelente persona, un excelente empleado. Su esposa lo venía a buscar siempre cerca de la 1 de la mañana. Fue un asalto y negamos que se trate de un ajuste de cuentas como trascendió”, dijeron desde la firma Julio Donadío, lugar donde trabajaba Loza.
“Por ahora, vamos a seguir acá (en el barrio), no queda otra, no tenemos para irnos...”, expresó días atrás Sonia, la esposa de la víctima, quien reclamó justicia.

