Tragedia. Neuquén: un conductor borracho cruzó de carril y mató a dos policías en la ruta 22
Un joven de 23 años, que manejaba con 1,84 gramos de alcohol en sangre, impactó de frente contra el vehículo de las víctimas tras realizar una maniobra prohibida. Lo que se sabe.
En una jornada marcada por el dolor, la provincia de Neuquén fue escenario de un violento siniestro vial que se cobró la vida de dos efectivos de la fuerza.
El hecho ocurrió en la ruta nacional 22, a la altura del Museo Carmen Funes en Plaza Huincul, cuando una camioneta Toyota Hilux embistió de frente a un Kia Sorrento.
Los detalles del impacto
Según la investigación liderada por el fiscal Federico Cúneo, el conductor de la Hilux, un joven de 23 años, circulaba en estado de ebriedad con 1,84 gramos de alcohol en sangre. En un intento por sobrepasar a otro vehículo, cruzó la doble línea amarilla e impactó de lleno contra el auto en el que viajaban las víctimas.
Como consecuencia del choque, fallecieron en el acto el suboficial mayor retirado Atilio Contreras (60) y el oficial ayudante Julián Zuñiega (27). En el Kia Sorrento también viajaba un tercer hombre que resultó herido.
Por su parte, en la camioneta Toyota se encontraban tres mujeres; dos de ellas permanecen en estado crítico, y una debió ser trasladada de urgencia al hospital Castro Rendón debido a la gravedad de su cuadro.
Pruebas contundentes
La fiscalía cuenta con material fílmico clave para la causa. Un video de una cámara privada captó el momento exacto de la colisión.
Además, los domos municipales registraron que una de las acompañantes del imputado viajaba con "medio cuerpo por la ventana" antes del choque, lo que refuerza la hipótesis de que el grupo regresaba de un boliche.
Situación legal del imputado
El fiscal Cúneo imputó al joven por el delito de homicidio (dos hechos), lesiones leves y lesiones graves, todo bajo la figura de dolo eventual. El funcionario judicial sostuvo que el conductor se representó la posibilidad de causar una muerte y, aun así, continuó con su accionar negligente.
Si bien la fiscalía solicitó dos meses de prisión preventiva, la defensa pidió el beneficio de la prisión domiciliaria con tobillera electrónica. Finalmente, el juez interviniente resolvió dictar 14 días de prisión preventiva mientras la investigación continúa su curso.




