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Narcoescándalo: confesiones de un “buchón”

En un juicio, Daniel Alberto Córdoba habló de su relación con Juan “el Francés” Viarnes y policías del narcoescándalo. No recordaba su actual número de celular porque lo cambia 50 veces por mes.

15 de noviembre de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Narcoescándalo: confesiones de un “buchón”
Verborrágico. Durante extensos minutos, Córdoba habló frente a los jueces, el asesor letrado y el fiscal. Declaró como testigo y abundó en otros temas que no tenían relación con el juicio (Captura de video)

"A  mí me entregó Daniel Córdoba, que es 'buchón' de la Policía. El sabía que tenía 800 mil pesos y me allanaron para robarme esa plata que tenía ahorrada para comprar un camión. Además de 'chorearme' el dinero, me 'plantaron' cinco kilos de droga en el auto". Las declaraciones del imputado Hugo Modestino Sosa (46) llevaron al defensor oficial Marcelo Arrieta a solicitar la comparencia del supuesto "entregador", en lo que estuvo de acuerdo el Tribunal Oral Federal N° 2 de la ciudad de Córdoba, presidido por José Fabián Asís, José María Pérez Villalobo y Julián Falcucci.En el transcurso de esa audiencia, el abogado hizo incorporar un video del programa televisivo ADN (se emitía por Canal 10) en el que aparece Córdoba identificándose como colaborador de la Policía y manifestando que él había entregado un procedimiento que se realizó en la localidad de Unquillo, lo que avalaría la versión de Modestino Sosa, que tiene un más que importante prontuario de condenas y antecedentes.El jueves último, irrumpió en la sala de audiencias el hombre morocho de cabello corto, vestido con una remera oscura y pantalones vaqueros. Presentación Su relato comenzó, como es usual, con las preguntas tí­picas: –¿A qué se dedica?–Soy comerciante.–¿En que consiste su tra­bajo?–Tengo un puesto de choripán en el Parque Las Heras.–¿Desde cuándo?–Hace un año que lo tengo.–Y antes, ¿a qué se dedi­caba?–Comerciante... era vendedor ambulante. El testigo, que siempre estuvo vinculado al narcotráfico, fue indagado a fondo por Arrieta, pero cambió la historia que contó en el programa televisivo. "No fue una cámara oculta. Yo lo fui a ver a Méndez (Tomás, conductor del programa y actual concejal electo de la ciudad de Córdoba) al bar. Me dieron papeles con lo que tenía que ­decir. Méndez llegó después. ¿Usted sabe de quién es la cara que está detrás de la pantalla y habla conmigo? Era Juan Viarnes".Modestino Sosa fue detenido el 13 de agosto de 2013 en su casa de la localidad de Unquillo.La Policía jamás hubiera encontrado los dos kilos de pasta base y tres de cocaína si no fuera por un perro entrenado que olió la droga oculta en el torpedo de un Clio. Sosa había eliminado el airbag del acompañante, lo que le permitió esconder el estupefaciente.–¿Que yo lo entregué y le planté la droga? Por favor, si se la hubiera plantado no voy a poner dos kilos de "alita de mosca" (cocaína de la mejor calidad) u otros dos de pasta base. ¿Para qué, si con 10 gramos es suficiente? Daniel Córdoba siempre fue apuntado como narcotraficante y cuando un grupo de de­lincuentes secuestró a Carlos, su padre, el pasado 13 de abril, el fiscal Gustavo Vidal Lascano dijo que fue "un secuestro vinculado a las drogas, un narcosecuestro". Los secuestradores habían pedido 100 mil dólares y, al cabo de negociaciones, pagó 70 mil pesos por la liberación de su padre, al cumplirse 70 horas de cautiverio."Mire, se llegó a decir que yo tenía 6,5 millones de dólares y no tenía ni 10 centavos en el bolsillo", comentó durante su declaración testimonial. El amigo Viarnes En su prolongado relato, Córdoba habló de Juan "el Francés" Viarnes, el civil que denunció a los policías hoy procesados por el "narcoescándalo" y que desde hace más de un año está prófugo de la Justicia federal. Para introducir al singular personaje, al que actualmente nadie parece querer encontrar, este testigo contó una improbable historia supuestamente ocurrida en 2012, cuando los agentes de Drogas Peligrosas fueron a detenerlo luego de que otro supuesto traficante le "plantara" droga.En ese operativo, que fue fallido, ya que no le hallaron nada porque alcanzó a irse antes de que le dejaran el estupefaciente, según dijo, conoció a Viarnes.Lo curioso de la "novela" de Córdoba ante el Tribunal Oral Federal N° 2 es que, de ser "perseguido" por la Policía, terminó viajando "por varias provincias" con Viarnes y algunos de los agentes que después terminarían imputados en el marco de la causa conocida como "narcoescándalo". "Yo les di algunos procedimientos, pero todos fueron negativos. A (Hugo Modestino) Sosa no lo entregué yo; lo visité un par de veces en su casa, pero quienes los entregaron fueron narcotraficantes de la zona sur". –¿Con quiénes viajaba?–Con Viarnes, "el Huevo" (Julio) González (comisario inspector) y Seine (Alfredo Damián, comisario)–Cuéntenos de esos viajes.–Uno de los principales fue organizado por Juan (Viarnes). A mí me llevó porque conozco todo Buenos Aires. Seine y González fueron porque Viarnes les dijo que sabía dónde estaba Rodolfo ("el Ruso") Lorhman, un tipo que tenía pedido de captura por el secuestro de un muchacho en Corrientes.–¿Cristian Schaerer?–Sí, el mismo. Viarnes les prometió el millón de dólares de recompensa por ese prófugo. Con ese circo, los movía de acá para allá. Así los tuvo meses y meses con esto.El joven Schaerer fue secuestrado el 21 de septiembre de 2003 y jamás apareció. Viarnes estaba preso en Buenos Aires y negoció su traslado a Corrientes para infiltrarse en un pabellón y averiguar quiénes eran los secuestradores.Siete integrantes de la banda fueron condenados y algunos de esos nombres los aportó Viarnes. Los jefes de la organización criminal, "el Ruso" Lorhman y José "Potrillo" Maidana, siguen prófugos.–¿Qué pasó con Viarnes? ¿Dónde está?–No sé. Nunca más lo vi. Viarnes es un mentiroso compulsivo al que vieron disfrazado de abogado, de militar de Inteligencia y ellos, los de la brigada, creían todo lo que Viarnes les decía. Yo lo vi con uniforme de coronel. Junto a los policías En medio de su declaración, que se extendió durante más de una hora, también el juez Pérez Villalobo le preguntó al testigo sobre el accionar de los policías de Drogas Peligrosas. –¿Usted sabe si la policía coloca droga, "planta" droga cuando quiere involucrar a alguien?–No me consta.–Pero usted nos dijo que le quisieron "plantar" dos kilos de "alita de mosca".–Fue "el Gaby" Ludueña; a mí me la quisieron "plantar", pero no conozco ningún otro caso.–¿Usted cobraba de la Policía?–Nunca me pagaron nada.–¿Y por qué viajaba con ellos, por qué iba a procedimientos?–Por miedo a que le hagan daño a mi familia y porque no quiero ir preso.En su declaración, el imputado Sosa afirmó que Córdoba le había hablado varias veces por celular. Para corroborar esa afirmación, Falcucci le preguntó al testigo si recordaba qué celular tenía en 2013.–No me acuerdo.–Haga un esfuerzo de memoria, ¿usted tenía un celular que terminaba en 234?–Mire, calculo que cambio 50 veces de celulares por mes, ni siquiera recuerdo el número que tengo ahora. ¿Dará para tanto un puesto de choripanes en el Parque Las Heras de la ciudad de Córdoba?