Murió Fendrich, el tesorero del Banco Nación que robó US$ 3,2 millones que nunca aparecieron
Sufrió un ACV en Cuba. Tenía 77 años y estaba con un amigo de vacaciones cuando se descompuso. En 1994 pasó 109 días prófugo tras el hecho.
- Sufrió un ACV en Cuba.
- Tenía 77 años y estaba con un amigo de vacaciones cuando se descompuso.
- En 1994 pasó 109 días prófugo tras el hecho.
Mario Fendrich, el extesorero del Banco Nación sucursal Santa Fe que en 1994 desapareció de su trabajo con 3,2 millones de dólares, murió a los 77 años en Cuba tras sufrir un accidente cerebro vascular (ACV), informó el diario Clarín.
El hombre, que estuvo 109 días prófugo y se entregó el 9 de enero de 1995, se encontraba en Cuba de vacaciones con un amigo, y el fin de semana sus familiares habían recibido el preocupante parte médico.
Fendrich estuvo internado, e incluso sus hijos viajaron hasta el país caribeño para intentar trasladarlo a la capital provincial pero no logró superar el cuadro y finalmente murió en la madrugada del miércoles.
Según informó Clarín, la salud de Fendrich se veía agravada por padecer de hipertensión y diabetes.
Por qué se hizo conocido
El extesorero saltó a la popularidad un viernes 23 de septiembre de 1994, cuando le dijo a su esposa que luego de trabajar se iría a pescar todo el fin de semana.

Pero el lunes 26 de septiembre de 1994, cuando las autoridades del banco abrieron la sucursal, se encontraron con que faltaban 3,2 millones de pesos, cuando la moneda argentina estaba dolarizada.
Según la investigación, ese viernes Fendrich esperó el camión de caudales, guardó el dinero en una caja en vez de dejarlo en el tesoro y desapareció. El caso tuvo repercusión nacional e internacional en medios, aunque el diario no informó en cuáles.
El 9 de enero de 1995 Fendrich se entregó. Estaba con barba y teñido. Posteriormente fue condenado a ocho años de prisión por la Justicia santafesina, aunque ya gozaba de libertad condicional tras haber pasado cuatro años en la cárcel.
Sin embargo, nunca se supo nada del dinero, indicó el matutino porteño. Su versión fue que había sido secuestrado y que le habían robado todo.
Clarín fue el único medio que logró entrevistarlo en dos oportunidades. "Ojalá algún día se sepa la verdad", repetía.
Actualmente se lo veía trabajando en una agencia de quiniela de Santa Fe, y solía ir a la cancha de Colón, club del cual era hincha.
En septiembre pasado, cuando se cumplieron 24 años del robo, no quiso hablar con el diario porteño: "No, ya está. Ya dije lo que tenía que decir y ya cumplí con la Justicia".

