Mensaje y realidad
El gobernador asegura que la lucha contra el narco es una prioridad. Falta que el discurso se haga realidad.
Algo cambió respecto a 2007. Cuando Juan Schiaretti asumió su primer mandato como gobernador, una de sus primeras medidas fue eliminar el Ministerio de Seguridad que había creado su antecesor José Manuel de la Sota. Ocho años después, al menos en el discurso, una de las prioridades de esta nueva gestión schiarettista es, precisamente, la lucha contra la inseguridad y el narcotráfico.¿Qué cambió? El clima social que marcan todas las encuestas de opinión: la inseguridad es la mayor preocupación de los cordobeses, en especial de los que viven en la Capital.El avance del narcotráfico es también una situación alarmante y creciente.Que algunos barrios de la ciudad de Córdoba están casi en manos de los narcos es una realidad que muchos candidatos de los distintos partidos pudieron comprobar cuando recorrieron la Capital, en las últimas campañas electorales, tanto a nivel provincial como municipal.Desde septiembre pasado, cuando Schiaretti era gobernador electo, hay un equipo que ahora está incorporado al Ministerio de Gobierno y Seguridad, que viene trabajando en un plan de seguridad a largo plazo, como una política de Estado. En los papeles, este plan incluye un fuerte trabajo social en los barrios atravesados por el narcotráfico.Además de medios y capacitación de la Policía y la Justicia, cualquier plan de seguridad debe estar acompañado por una fuerte decisión política del gobierno de turno. El gobernador Schiaretti asegura que esta lucha es una de sus prioridades.Ahora falta que ese discurso se traslade a la realidad. Que se concrete y que la sociedad sienta que los flagelos de la inseguridad y el narcotráfico comienzan a ceder. Nada más y nada menos.

