“Me dio miedo porque se me dormían las piernas”, dijo el panadero baleado en un asalto
Fue dado de alta en las últimas horas. Contó que la panadería sigue funcionando, pero con la reja cerrada por miedo a los robos. Por el caso, hay un detenido.
“Me caigo al suelo, la panza me dolía terriblemente y la espalda también. Me empezó a dar miedo porque las piernas se me empezaban a dormir”.
Con esas palabras relató el panadero Luciano Pipino (24) la sensación que sintió al ser baleado a quemarropa por un delincuente que asaltó la panadería que montó con su hermano en barrio Alto Alberdi de Córdoba Capital.
El comerciante fue dado de alta en las últimas horas y seguirá su recuperación en la casa de su madre, según contó.
En tanto, el autor del hecho permanece detenido.
Inseguridad y violencia en Córdoba
Consultado sobre el episodio, Luciano Pipino dijo que en un principio no imaginó que el hombre iba a asaltarlo y contó que además no le entendía, porque “tartamudeaba”.
“No quería darle la plata. Estaba toda la recaudación del domingo, un día que en el que se hacen buenas ventas”, confesó.
Y, agregó: “Tras recibir el disparo, me caigo al suelo, la panza me dolía terriblemente y la espalda también. Me empezó a dar miedo porque las piernas se me empezaban a dormir”.
El comerciante aseguró que la sacó “barata” y contó cómo fueron sus días de internación en un centro asistencial.
“Estuve siete días en los que la pasé muy mal, sin tele sin celular. Sólo con mis pensamientos”, graficó.
En tanto, contó que el negocio sigue funcionando, pero aseguró que el miedo por la inseguridad persiste.
“La panadería está funcionando con la reja puesta. La gente no entra. Ha quedado miedo”, dijo.
“Mi hermano Franco (31) tuvo que volver al negocio a ayudar a la chica que está con nosotros”, cerró.

