"Me daba latigazos y me violaba"
Lo dijo la joven abusada por su padrastro durante 20 años. Dos de sus hijos murieron. Ocurrió en Santiago. La noticia recorre el mundo.
María, el nombre ficticio de la joven abusada y ultrajada por su padrastro durante 25 años, relató su vida de tormentos a los medios de Santiago del Estero.
“Fueron años de callar por miedo, ahora estoy decidida a seguir hasta las últimas consecuencias”, dijo, según publica diario El Liberal.
Sus cuatros primeros hijos viven en la provincia de Buenos Aires, son un varón de 21, y tres mujeres de 17, 16 y 15. Cuatro conviven con ella en su humilde vivienda, son tres varones y una niña de 14, 11, 10 y 9.
Dos fallecieron, uno al nacer y otro a los 9 años, a causa de enfermedades que ella nunca podrá saber, porque su padrastro nunca les permitió un control médico, ni en su estado de embarazo ni en los partos.
Ahora, están sepultados en un cementerio monte adentro, del departamento Avellaneda, en el paraje Tres Rosas, a tres kilómetros de su rancho, añade además Diario Panorama.
El desgarrador relato
“Mi pesadilla comenzó a los 11 años, si bien hasta ese tiempo los maltratos que padecíamos con mi hermano eran constantes, lo peor fue cuando empezó abusar de mí. Era en el monte, después también en la casa", contó.
"A los 13 quedé embarazada, ya antes le había contado a mi mamá lo que pasaba pero nada pudo hacer, él nos pegaba mucho, a mi mamá también, a mí y a mi hermano con un látigo. Yo tuve que abandonar la escuela en cuarto grado porque él no me dejaba asistir".
Me tenía controlada. Tenía miedo que le cuente a la maestra. Yo no podía despegarme del lado de él. Donde iba me llevaba. Así empezaron a nacer mis hijos que los anotaba en el Registro Civil de Lugones como propios. Me llevaba a mí y me tenía amenazada para que no diga nada.
“Tomaba mucho, cada vez que venía borracho yo esperaba lo peor. Siempre nos golpeaba. Era una pesadilla. Yo no podía pedir ayuda a nadie. No podía salir de casa. No hablaba con nadie. Mi hermano cansado de los malos tratos dejó el hogar. Y ahí me quedé sola”.

