Mató en un robo: ¿fue intencional o un accidente?
Avanza el juicio por el crimen de Benjamín Romero. Fiscal y querella se enfrentan a la defensa del principal acusado.
Se reanuda hoy la audiencia en el juicio por el asesinato de Benjamín Romero (21), quien recibió un disparo fatal durante un asalto ocurrido en la madrugada del 6 de junio de 2015 en Villa Allende Parque, barrio ubicado en el extremo noroeste de la ciudad de Córdoba. Esta será una semana clave para determinar si se confirma lo actuado por la acusación o si se atenúa o agrava la situación de los dos principales acusados.El debate oral y público que se realiza en la Cámara 1ª del Crimen comenzó la semana pasada y tiene a dos acusados de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego: Federico Daniel Ávila Díaz (19) y Matías Mauricio Sánchez (22). Además, se encuentra implicado como partícipe necesario Braian Daniel Guerra (19) y una adolescente de 17 años que compró un celular robado, como supuesta encubridora. Por otra parte, Diego Gastón Campos (19) fue sobreseído durante la instrucción.Según la acusación, aquella trágica madrugada Romero caminaba en compañía de Mauro Elías Montoya –hoy testigo clave– y cuando llegaron a la esquina de Chicalcó y Lancún fueron abordados por otros dos jóvenes.Mientras Montoya fue asediado por Ávila Díaz, a Romero lo encañonó Sánchez con un revólver calibre 22. De acuerdo a lo que declaró el sobreviviente Montoya, su amigo quiso apartar con su mano el arma que lo apuntaba, pero Sánchez se corrió un paso hacia atrás y le disparó.Esta versión, que hasta el momento se viene confirmando de acuerdo al desfile de los primeros testigos, pretende ser modificada por la querella y por la defensa.Sánchez ya confesó que él efectuó el disparo fatal.Sin embargo, su defensor, Nicolás Moyano, intenta demostrar que en realidad no tuvo intención de matar sino de robar. El abogado indica que su defendido no apuntó, pero que al trabarse en lucha con Romero se disparó el arma. Por esto, Moyano pretende aportar pruebas para comprobar que el robo no fue consumado por su cliente y que el disparo fue accidental. Su aspiración es que se cambie la calificación legal a homicidio culposo, lo que haría que la pena máxima a recibir fuera de cinco años de prisión.En cambio, la querella por la familia de la víctima anunció que aspira a que la acusación se agrave a homicidio criminis causae , con eventual prisión perpetua. El abogado Mario Gregorio entiende que Sánchez mató a Romero para garantizar su impunidad. Aparentemente, ambos jóvenes, víctima y victimario, se conocían.Entre hoy y mañana declararán varios testigos y se espera un careo entre dos de ellos que habrían escuchado frases comprometedoras de los acusados.
"Fue una muerte que no debería haber ocurrido". "Se trató de una muerte que no debería haber sucedido, no le tuvieron respeto a la vida de mi hijo", expresó la madre de Benjamín, quien se quejó de que uno de los acusados se encontrara en libertad condicional cuando pasó todo.

