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A más de 48 horas, no liberan al secuestrado

Ayer los delincuentes se comunicaron con la familia sólo una vez y pusieron plazo hasta hoy. Antes, dejaron un extraño mensaje que apunta a una presunta pista policial. Solicitan 1.400.000 pesos, una suma que no deja de llamar la atención de los investigadores.

13 de abril de 2015 a las 12:01 a. m.
A más de 48 horas, no liberan al secuestrado
Luces. Apenas la empleada denunció lo ocurrido, varios patrulleros llegaron hasta el barrio (Sergio Cejas/Archivo)

Se trata de un día que ya lleva más de 48 horas. Que comenzó el viernes a la noche, cerca de las 23, y que nadie sabe cuándo ni cómo va a finalizar. Tanto en la Justicia federal como en Jefatura de la Policía, al igual que en barrio José Ignacio Díaz, cuarta sección, el secuestro de Carlos Córdoba (73) preocupa demasiado. El hombre permanece cautivo a manos de una banda aún desconocida desde el viernes a las 23, cuando un grupo de al menos tres personas vestidas como policías, con chalecos antibalas, irrumpió en su vivienda de calle Abarca y Velazco, entre Circunvalación y Camino a Interfábricas, al sudeste de la ciudad de Córdoba, donde explota una rotisería.Luego de atar a su mujer y a una empleada del comercio que allí funciona, los hombres de azul introdujeron a Córdoba por la fuerza en una Chevrolet Meriva oscura y desaparecieron de la zona.Horas después, comenzarían las primeras llamadas extorsiva, en la que primero solicitaron un rescate de 100 mil dólares, según se pudo establecer pese al hermetismo con que hasta ahora se han manejados los investigadores y la fiscalía federal Nº 2, a cargo de Gustavo Vidal Lascano.El caso, caratulado como "secuestro extorsivo", y que fue revelado ayer por La Voz del Interio r, cuenta con varios elementos que mantiene un tanto desconcertados a los detectives de la división Antisecuestros.Córdoba es padre de Daniel Córdoba, un hombre vinculado al narcotráfico y a la Policía de Córdoba, vínculo que quedó expuesto en el caso conocido como "narcoescándalo" que hoy tiene a seis policías de Drogas Peligrosas detenidos y a punto de ir a juicio, según la instrucción realizada por el fiscal federal Nº 1, Enrique Senestrari.En medio de la ebullición mediática de aquel caso, a mediados de 2013, Córdoba apareció en una presunta cámara oculta asegurando que él fue narcotraficante durante 20 años y que actualmente "colaboraba" con los policías antidrogas enviándoles información para luego quedarse con algún porcentaje de lo secuestrado en los operativos.En aquellas imágenes, dio señales que daban la pauta de que conocía de sobra a los efectivos del valle de Traslasierra. La pista policial Todos estos dichos volvieron a tener significado ahora cuando el sábado a la noche los secuestradores se comunicaron otra vez con la familia, pidieron hablar de manera exclusiva con Daniel Córdoba (antes era otro hermano el que llevaba las negociaciones) y le exigieron el rescate millonario. En tono claro, voz pausada y sin mostrar algún acento que lo delatara, el delincuente le espetó: "¿Te acordás de Traslasierra? Traé la plata".Este diálogo fue confirmado a este diario por tres fuentes que tienen diferentes accesos a la investigación.Hoy, en la cuarta sección de José Ignacio Díaz muchos vinculan el secuestro a un ajuste de cuentas ligado al submundo del narcotráfico.Y advierten que serían policías los que irrumpieron en el domicilio de Córdoba.Sin embargo, hasta ahora no existe ninguna pista en firme en torno a esta hipótesis y las dos personas que permanecen demoradas desde el sábado temprano no son efectivos de la fuerza. Sobre estos sospechosos aún tampoco hay certezas que los vinculen de manera directa con el caso. Llamadas De acuerdo con los informantes, en la misma comunicación sucedida el sábado a la noche, los delincuentes trocaron el pedido inicial de 100 mil dólares por 1.400.000 pesos y dieron plazo hasta este lunes. A pedido de la familia, los captores dieron una prueba de vida: mencionaron cuál es la medicación que el hombre toma para el corazón, pero jamás lo pusieron al teléfono ni se lo escuchó.Ayer, en tanto, sólo se produjo una comunicación, al mediodía, en la que se insistió en que Córdoba juntara el dinero cuánto antes. "Conseguíme la guita", fue el mensaje. Nada más.Un silencio que aumentó de manera notoria la ansiedad de los investigadores.En total, ya hubo al menos cuatro comunicaciones: tres el sábado y una ayer."La persona que llama y plantea las exigencias habla siempre muy tranquila, se trata de alguien que es profesional en esto, ningún improvisado", resumió una fuente policial consultada ayer por este diario.El caso llegó a la Policía y a la Justicia federal porque la empleada de la rotisería, una vez que logró desatarse el viernes a la noche, salió gritando pidiendo que llamaran al 101.Esto alertó a todo el barrio y trajo pronto a los primeros patrulleros. Luego, se sumaron más efectivos y hasta el helicóptero policial.De lo contrario, algunas de las fuentes sospechan que la familia Córdoba no habría denunciado el secuestro para negociar por cuenta propia.Sí se supone que los delincuentes ya saben que la Policía está interviniendo en el caso, por lo que la conversación del sábado a la noche, en la que nombraron lo sucedido en Traslasierra es tomada con varias prevenciones.¿Un dato cierto o sólo para despistar sobre el real trasfondo de este caso?Mientras elucubran diferentes teorías, en Jefatura todos esperan que el hombre sea liberado cuánto antes.