Lo persiguieron y asesinaron de un tiro
El joven fue ejecutado en barrio Angelelli. Los criminales, según la pesquisa, lo habrían buscado por un asalto. No hay detenidos.
"¡Me vienen persiguiendo, dejame entrar! ¡Aguantame..., por favor! Ayudame...". Desesperado, el muchacho golpeó la casa de su hermano y, una vez que le abrieron la puerta, ingresó a las corridas con unos objetos que llevaba encima. Sin embargo, no llegaría a esconderse. Dos hombres llegaron en una moto, entraron por la fuerza a la vivienda y, con un revólver, le dispararon dos veces. Uno de los proyectiles dio en su abdomen y murió tres horas después en un hospital. Los delincuentes, en tanto, así como llegaron, escaparon en la moto a toda velocidad.Esa es básicamente la síntesis del violento episodio sucedido el domingo a la noche en el barrio ciudad Obispo Angelelli, en la periferia sur de la ciudad de Córdoba. Marcelo Nieto tenía 26 años. Por su crimen no hay detenidos ni imputados.La presunción de los investigadores judiciales y policiales es que la venganza habría sido derivación de un robo ocurrido en la misma zona.El drama se agrega a una serie de violentos episodios registrados en las últimas horas en la Capital en el marco de la inseguridad y la violencia urbana como principales contextos. Un ajuste de noche Eran las 20 del domingo y mientras algunos estaban atentos a las elecciones presidenciales, Marcelo Nieto llegó en su motocicleta a la casa de su hermano ubicada en la manzana 47 del barrio Obispo Angelelli. Se lo notaba agitado, fuera de sí. Fue entonces que le imploró a su hermano que lo dejara entrar. Este hombre le relataría luego a los detectives del Departamento Homicidios de la Policía que su hermano tenía el rostro desencajado y le clamó: "Aguantame estas cosas, por favor". Incluso, le habría entregado un celular y otros objetos, que no trascendieron. La sospecha de los investigadores, coordinados por el fiscal Rubén Caro, es que esos elementos habrían sido robados.En la entrada de la casa se habría suscitado una discusión entre ambos hermanos. "Siempre me traés quilombos", le habría dicho el dueño de la vivienda. "Dejame entrar, me vienen persiguiendo", respondió el recién llegado.En esas circunstancias, se escuchó una moto que se acercaba. La secuencia duró pocos instantes. El dueño de casa tomó a su hija en brazos y corrió a guarecerse en una pieza. Marcelo Nieto entró corriendo al domicilio y quiso ocultarse. Los motociclistas, con total impunidad, se metieron a la pequeña vivienda y abrieron fuego. Si le gritaron algo a su víctima, no se sabe. Nieto recibió un balazo en medio del abdomen, trastabilló y cayó al piso.Fue trasladado por familiares al Hospital Príncipe de Asturias, donde finalmente murió. Fuentes policiales indicaron ayer que el fallecido "tenía pedido de paradero por hechos contra la propiedad". Investigación De los asesinos no trascendieron detalles. El hermano de la víctima, en medio de un ataque nervioso, le dijo a los policías –el mismo domingo– que tiene problemas en la vista y que no pudo apreciar los rostros de los criminales. De forma paralela, por ahora, ningún vecino quiso aportar datos sobre la fisonomía de los asesinos. No llevaban cascos."La principal hipótesis es que el muchacho fue ultimado en el marco de una venganza por un robo. El celular y otros objetos que le dio a su hermano no eran de él. De todos modos, no tenemos precisado si el fallecido fue el autor del robo momentos antes", confió un investigador a este diario.No es la primera vez en Córdoba que un supuesto robo termina en un ajuste de cuentas de estas características.
Otros violentos dramas
Mató a un supuesto ladrón y tuvo que mudarse. Serios incidentes se registraron ayer en barrio Bajo Pueyrredón, en la Capital provincial, entre la Policía y familiares y allegados de un supuesto ladrón asesinado el sábado último. El presunto delincuente, de 30 años, murió apuñalado por el dueño de una casa de barrio Pueyrredón. El fiscal Carlos Matheu entiende que la víctima del robo actuó en legítima defensa y lo dejó en libertad. En las últimas horas, el hombre se tuvo que marchar de su casa, luego de que un grupo de personas intentara quemársela. Matheu ordenó custodia policial. Allegados al individuo muerto protestaron ayer cerca de ruta 9 y mantuvieron un fuerte cruce con la Guardia de Infantería. Hubo heridos por pedradas y disparos con balas de goma.
Murió mientras la golpeaba. El fiscal Cristian Griffi informó ayer que todo indica que la muerte de un hombre en una casa de la zona El Quebrachal, de ciudad de Córdoba, se registró en el marco de un episodio de violencia de género. Según el funcionario judicial, todo sucedió presuntamente en momentos que el hombre golpeaba con la culata de un arma de fuego a su esposa. En esas circunstancias, se produjo un disparo que dio en el tórax del hombre, quien murió al cabo de un rato. El fallecido fue identificado como Adrián Moreyra, de 50 años. La mujer, en tanto, tiene 29 años. "Esta clase de hechos de violencia familiar se producen intramuro", dijo el funcionario judicial a Radio Universidad.
Lo asaltaron y está grave. Un hombre, de 49 años, fue baleado en la espalda y en el abdomen luego de ser abordado por dos jóvenes que andaban en una moto y que quisieron asaltarlo, informaron fuentes policiales. El hecho se registró ayer a las 5 en cercanías del Camino a Interfábricas, en la zona este de la Capital provincial. La víctima, Edwin Gutiérrez, fue trasladada al Hospital de Urgencias, donde se encontraba ayer grave y su pronóstico era reservado, añadieron las fuentes. Desde Jefatura se informó que dos sospechosos, de 20 años, fueron detenidos en la misma zona, mientras circulaban en una moto. Les secuestraron un revólver calibre 32, dos vainas servidas y dos cartuchos en el tambor.

