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Lo asesinó por un televisor robado: 11 años de cárcel

Por beneficio de la duda, el Tribunal entendió que no hubo alevosía en el crimen de Luis Cuello, ocurrido en 2013 en barrio Villa Martínez.

05 de agosto de 2015 a las 12:01 a. m.
Lo asesinó por un televisor robado: 11 años de cárcel

Por unanimidad y por beneficio de la duda, el jurado popular constituido en la Cámara 6ª del Crimen de la ciudad de Córdoba entendió que no se ajustaba la acusación de homicidio por alevosía por la muerte de Luis Oscar Cuello (24) y condenó a 11 años de prisión al asesino, Rodrigo Emanuel Martínez (21). La de ayer fue una audiencia intensa en este juicio en el que se ventiló otro episodio de la violencia cotidiana que se vive en barrios de la ciudad de Córdoba, en este caso en Villa Martínez. En agosto de 2013, Martínez había ido a reclamar por el robo de un televisor a la casa de Cuello y luego se cruzaron en la calle tripulando sendas motos. Al inicio del juicio el acusado había dicho que cuando se aparearon ambos vehículos él quiso asustar a la víctima, pero que el disparo "intimidatorio" dio en la espalda sin que haya sido su propósito.Al abrir la sesión de ayer se escuchó el testimonio del papá de la víctima, Sergio Cuello, quien dijo que no sabía quién le había pegado el tiro a su hijo y que no se acordaba nada. Tampoco agregó nada al pronunciar la penúltima palabra antes del veredicto.Luego del crimen, la casa de los Martínez fue quemada, por lo que esta familia decidió mudarse de barrio.Más tarde se escucharon los alegatos que resultaron determinantes, especialmente el del fiscal de Cámara Marcelo Altamirano, quien sostuvo que "por beneficio de la duda" iba a pedir que la calificación legal pasara de homicidio agravado por alevosía a homicidio calificado por el uso de arma. En esto radicaba la diferencia entre la prisión perpetua y una pena menor. Al fundamentar esas dudas, el acusador enumeró: porque ambos estaban drogados, porque la pericia médica ratificó que Martínez era diestro y disparó (de forma inhábil) con la izquierda, porque uno de los impactos dio en el asiento y, fundamentalmente, porque la agresión fue una reacción súbita y violenta y no respondió a un plan predeterminado para matar. Altamirano le pidió una pena de 14 años de prisión. En cambio, el abogado defensor Francisco Sesto, además de adherir a los argumentos del fiscal, solicitó que se le imponga una pena de 11 años de prisión, especialmente porque Martínez se había entregado a la Policía poco después de efectuar el disparo y había entregado el arma y la moto. Tras una deliberación que no fue muy prolongada, el jurado popular admitió el cambio de carátula, por unanimidad, mientras que los jueces técnicos presididos por Adriana Carranza Torres (junto a Daniel Ottonello y Julio Guerrero Marín) impuso los 11 años de prisión.