La respuesta de la Justicia
La causa puede llegar a juicio con ambos policías tras las rejas.
Justicia x Were", "Basta de gatillo fácil" y "x 100pre Were" son algunas de las pintadas que susurran por las calles de Los Boulevares y Los Cortaderos, lugares donde vivió y murió a sus 18 años Fernando Pellico a manos de un policía que le habría disparado por la espalda. Esto generó una reacción popular que se extendió por varias semanas desde aquella fatídica madrugada del 26 de julio.A través de varias manifestaciones y cortes de ruta, los vecinos se quejaron una y otra vez de los excesos de la Policía en la zona y reclamaron que se hiciera justicia. La fuerza de seguridad y sus autoridades trataron de desmerecer o desmentir esos reclamos y pretendieron que la situación no llegara a mayores.Pero en plena campaña mediática del jefe de Policía, Julio César Suárez, el mismo día que trató de morigerar algún exceso se vio sorprendido por el fiscal Pablo Molina que ordenó la detención de sus dos subordinados. Además, les achacó dos figuras penales severas, calificadas por el uso de arma de fuego y agravadas por la condición misma de ser funcionarios públicos.Lejos de ceder a las presiones que existieron, Molina siguió con su impulso instructorio y ahora culminó su primer esfuerzo con esta preventiva, de duros términos, que fija una postura contundente respecto de cuál es su posicionamiento frente a los hechos y a los excesos de los policías.De continuar este envión procesal, la causa puede llegar a juicio con ambos policías tras las rejas y con la posibilidad de recibir la pena máxima del Código Penal, la prisión perpetua.Aquel reclamo en las paredes hoy tiene su eco en Tribunales.

