La primera condena con las dos absoluciones rechazadas
En abril de 2011 se inició el juicio a dos policías, a Segalá y a Quinteros. La absolución de los uniformados se confirmó por el TSJ.
En abril de 2011 se inició el juicio a dos policías, a Segalá y a Quinteros. La absolución de los uniformados se confirmó por el TSJ. El comisario Oscar Reynaldo Aguilar y el suboficial Mario Oscar Onainty salieron airosos y con esto la Provincia evitó pagar una cuantiosa reparación millonaria por lo que hubiera sido la participación de dos agentes suyos en un crimen.El prolongado debate que finalizó el 8 de julio dejó probado que esa noche, con la presencia de Segalá, un grupo de personas entró a la casa del matrimonio, se reunió con el panadero y luego se lo llevaron.Según el razonamiento de quienes absolvieron a Quinteros, si bien él fue quien lo secuestró –fue condenado a siete años de prisión– no se probó que haya tenido intervención en el crimen que ocurrió pocos minutos u horas después, a muy poca distancia de la casa de donde se lo llevaron.Para el TSJ esta fue una de las principales objeciones. "Que no se haya acreditado quién o quiénes efectuó/aron los disparos mortales no lleva necesariamente, como lo entiende el juzgador y lo ataca el acusador público, a excluir a Quinteros de cualquier forma de participación en el homicidio".También se remarcó que quedó en evidencia que "Pirucha" conocía a "Mandrake" antes del asesinato y que ella lo ocultó hasta que mucho tiempo después denunció que el secuestrador la estaba extorsionando.Luego se conoció que Segalá cobró dos cuantiosos seguros de vida –en pesos y en dólares– cuya existencia desconocían su familia de origen. La pareja hacía tiempo que no funcionaba como tal y, si se hubieran divorciado, la mujer no habría tenido derecho a cobrar esos beneficios. Además, existían los intereses comerciales por la propiedad y por la explotación de la panadería. La codicia es uno de los móviles, según la imputación.

