La muerte de Mateo fue tras una picada
Para el fiscal, el niño falleció en el marco de una carrera ilegal. Comisario sigue preso por desviar la causa.
- Para el fiscal
- el niño falleció en el marco de una carrera ilegal.
- Comisario sigue preso por desviar la causa.
La trágica muerte de Mateo Aguirre, el niños de 8 años que falleció tras ser atropellado y arrastrado casi 80 metros por un vehículo el fin de semana último en la ruta que cruza la ciudad de Villa Santa Rosa, en el departamento Río Primero, se produjo en el marco de una picada automovilística ilegal. Esa es la hipótesis que maneja el fiscal Alfredo Villegas, quien dispuso la imputación de dos jóvenes oriundos de aquella ciudad: Nahuel Ghione (18), quien manejaba la camioneta Renault Kangoo negra que atropelló a Mateo, y Axel Páez, el muchacho que supuestamente conducía el otro auto, un Fiat Uno rojo.Si bien ambos quedaron imputados como supuestos autores de conducción peligrosa, Ghione lleva la peor parte: está acusado, además, por homicidio culposo agravado por el uso de automotor. Ambos se encuentran libres.Quien sigue detenido es el titular provisorio de la Unidad Departamental Río Primero de Policía, comisario inspector Omar Lorenzo Pucheta.El exjefe policial fue acusado por el fiscal de haber intentado desviar la causa, según se sospecha. En concreto, para Villegas, el comisario quiso desvirtuar la picada callejera para que todo quede en un simple siniestro vial. Para ese fin, según el fiscal, el jefe policial habría aportado información falsa al sumario, al tiempo que no habría prestado atención a la versión de testigos que afirmaban haber visto que los autos iban corriendo a muy alta velocidad.Tal es la gravedad del presunto accionar del comisario Pucheta que el fiscal lo imputó por encubrimiento agravado y abuso de autoridad, al tiempo que ordenó que permanezca detenido. Atropellado y arrastrado A sus 8 años, el sábado a la noche Mateo jugaba a metros de su casa cuando sucedió lo peor.Una Kangoo negra que circulaba, presuntamente, a alta velocidad por la ruta provincial 10 (en el tramo que cruza la ciudad) lo atropelló y lo arrastró 80 metros. El vehículo se detuvo un trecho después. El niño murió a los pocos minutos.El otro auto, el Fiat Uno rojo, siguió de largo, aunque luego fue localizado.Si bien en un momento había comenzado a circular la versión sobre una supuesta picada, el comisario Pucheta lo negó y habría apuntado que no había testigos para mantener esa teoría. La situación no quedó allí.El lunes, un vecino que afirmaba haber visto todo el drama, sostuvo que fue a la comisaría local a dar testimonio, pero en la dependencia no le quisieron tomar ninguna declaración."Yo vi. Estaba en la vereda de la casa de mi suegra, sobre la ruta, y vi pasar corriendo una picada muy fuerte. Iban un Fiat Uno y una Renault Kangoo", contó ayer Martín Centurión a La Voz . Marcha y bronca El mismo lunes a la noche, decenas de vecinos salieron a marchar por Villa Santa Rosa en reclamo de justicia por la muerte del niño."La familia está destruida. No podemos más", afirmó el padre de Mateo. "La detención (del comisario) ha sido a raíz de una investigación que se inicia por una denuncia de otro empleado policial y se le suman testimonios de otros empleados policiales", dijo el fiscal. Concretamente, fue otro comisario y otros oficiales quienes declararon en contra de su superior.
Si quiso desviar la causa, ¿para qué lo hizo? La imputación contra el comisario Omar Pucheta despertó toda clase de suspicacias en ámbitos investigativos. Es que, de confirmarse que el jefe policial intentó desviar a propósito la investigación judicial, cabe preguntarse por qué y para qué. En ese marco, tratan de determinar si él o un familiar de él tienen vínculos con allegados a los conductores involucrados.
Además de la investigación judicial, el Tribunal de Conducta Policial le inició un sumario administrativo.

