La historia se escribe todos los días
La decisión de la Corte se califica de histórica en la Justicia de Córdoba, luego de décadas de aplicar un criterio distinto al de buena parte del país.
La decisión de la Corte se califica de histórica en la Justicia de Córdoba, luego de décadas de aplicar un criterio distinto al de buena parte del país. Pero este cambio de rumbo no significa que esté todo dicho. El cambio impuesto en esta estructura piramidal es inexorable y debe aplicarse, pero el análisis "caso por caso" impondrá sus particularidades de aplicación.Tras el hito marcado por el fallo del máximo tribunal del país, las aguas en Córdoba se han dividido entre promotores y detractores. Las reuniones de operadores judiciales han planteado en los últimos días algunas de las disidencias.Mientras, quienes durante años se quejaron de la dureza de las preventivas, celebran ahora este "control convencional" que impuso la Corte a Córdoba.Los detractores se encargan de mostrar algunos de los escenarios que se presentarán. Señalan que la garantía de libertad no debe olvidar otros bienes jurídicos, como el derecho de las víctimas a reclamar justicia. Se alarman frente a la posibilidad de que un condenado a 25 años se vaya caminando a su casa y siga en contacto con las víctimas, o con la idea de que en delitos "menores", cuando la causa llegue a la Corte, la persecución penal prescriba.Temen que la violencia de género ya no tenga mujeres que se atrevan a denunciar, que la probation se torne en un instituto en desuso, que los juicios abreviados ya no tengan sentido para las defensas.También –y de algún modo lo marca el TSJ– pronostican que este sistema beneficiará a quienes tienen recursos para recurrir y recurrir lo más que puedan, mientras que los pobres seguirán en prisión. Tampoco los humildes tienen domicilio constituido, trabajo fijo y otras condiciones personales, lo que los transforma en "peligrosos".Esta y otras imágenes irán delineando en el nuevo horizonte judicial cordobés, hoy todavía incierto. Más allá de este cambio trascendente, habrá que ver cómo el día a día también escribe la historia.

