Juzgan a un policía por matar a un detenido
El joven iba en un patrullero y terminó con dos balazos. El caso sucedió hace 10 años en Capital.
- El joven iba en un patrullero y terminó con dos balazos.
- El caso sucedió hace 10 años en Capital.
Un suboficial de la Policía de Córdoba será juzgado desde hoy por haber matado a un joven que era llevado detenido y esposado a bordo de un patrullero, en el marco de un confuso episodio ocurrido en 2007 en barrio Remedios de Escalada, en Córdoba capital.
Según la acusación, el preso, Raúl Andrés Mola (18), era trasladado en un patrullero con sus manos esposadas hacia atrás.
En esas circunstancias, el detenido logró extraer un revólver calibre 22 y disparó contra una policía que iba sentada adelante, en el lado del acompañante.
Fue entonces cuando el chofer del móvil, el sargento Héctor Edmundo León (54), frenó de golpe, abrió la puerta trasera, le sacó el revólver y lo mató de dos balazos. Uno de los proyectiles dio en el cuello; el restante en la cabeza.
Diez años después, el efectivo León será juzgado por la Cámara 2ª del Crimen de Córdoba por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de policía. Permanece en libertad.
El uniformado dará otra versión: afirma que el detenido llevaba las manos esposadas hacia adelante y que, en realidad, los disparos fueron efectuados durante un forcejeo que tuvo con él para quitarle el revólver.
“El policía no se extralimitó. Simplemente se defendió con causa y razón, y quiso sacarle el arma al detenido, un sujeto muy peligroso”, afirmó el abogado Rosendo Montero, quien defiende al policía. “Es un caso de legítima defensa y debe ser absuelto”, dijo.
La acusación estará en manos de la fiscal Laura Battistelli.
El caso se presenta complejo y prevé un arduo debate.
Balas en el patrullero
Todo sucedió el 31 de octubre de 2007, cuando una brigada de policías de civil detuvo al joven Mola por su supuesta responsabilidad con distintos asaltos.
Los efectivos solicitaron un patrullero de apoyo para trasladar al detenido a la comisaría 17ª y así fue como el policía León llegó al lugar en un móvil identificable.
Mola fue esposado, pero nadie lo revisó bien: llevaba un arma. En pleno traslado, cerca de Juan B. Justo y callejón de Pujada, Mola se habría reclinado y extraído un revólver 22 con el que supuestamente hizo dos disparos.
Una de las balas rozó la cabeza de la jefa de coche, Silvia Sánchez. Así las cosas, el policía León frenó y se dirigió a la parte trasera.
No sacó su arma reglamentaria. “Abrió la puerta trasera y se puso a forcejear con el detenido. Según la acusación, el preso tenía las manos atrás, nosotros decimos que las llevaba adelante”, insistió el abogado Montero.
Raúl Mola recibió dos disparos de ese revólver y murió horas después en el Hospital de Urgencias.
El policía estuvo un par de meses detenido y fue excarcelado.
Amenazas. El abogado Montero indicó que cuando sucedió el caso recibió amenazas de muerte supuestamente de allegados a Mola, por lo que tuvo custodia.

