Inédita acusación por un crimen
En un juicio por un asesinato en medio de una disputa sentimental, el fiscal entiende que los imputados también ocasionaron un daño a la novia de la víctima fatal. Solicitó agravar la figura penal, por lo que ahora los sospechosos se enfrentan a una condena perpetua.
–¡No te vayas, papá, hacé fuerza! Te necesito por todo lo que me enseñaste y porque me vas a enseñar muchas cosas más". En ese momento, su padre, con un balazo en el cráneo y otro en una pierna, reaccionó y comenzó a hablar.–Vi un Renault 12 "cremita" y el chico era de 30 años. Cuando abrí el portón me preguntó: '¿Vos sos el Cabezón?' Y cuando dije que sí, ahí sacó el arma y me pegó a quemarropa, me pegó a quemarropa el hijo de puta.Estas fueron casi las últimas palabras que pronunció Néstor "Cabezón" Vega (50), el mecánico de Liceo 1ª sección, de la ciudad de Córdoba, que fue asesinado en la puerta de su casa por un joven que huyó, en la mañana del 6 de septiembre de 2014.Antes de perder el conocimiento, Vega le contó a su hijo Ignacio (entonces de 17 años) cómo estaba vestido el agresor y que en el auto lo esperaba otro hombre. Ese fue el inicio de la investigación que terminó por sentar en el banquillo de los acusados a quienes están imputados por mandar a matarlo y a quienes ejecutaron el crimen.El juicio se desarrolla en la Cámara 3ª del Crimen con jurados populares y mañana se escucharán los alegatos y probablemente la sentencia. Los acusados de pagar para que maten a Vega son los hermanos Joni (48) y Edgar Farías (44); mientras que como autor material de los disparos está Jairo Quintela (21) y, como partícipe necesario por conducir el auto, Guillermo Porta (34).Historia de venganza Vega era un mecánico del norte de la ciudad de Córdoba que se caracterizaba por haber alcanzado renombre en la preparación de motores de carrera. De esta manera, había conseguido un buen pasar, al punto de tener algunos departamentos en renta y una casa en el lago Los Molinos con embarcadero para motos de agua. Su familia tenía relación con la de los hermanos Farías, especialmente de la época que "Cabezón" estuvo de novio con una de las hermanas. Según declaró uno de ellos en la audiencia, quedó resentida la familia Farías porque Vega "la dejó plantada" antes del casamiento. Pero allí no quedó todo. Poco tiempo después, el mecánico se puso de novio con otra chica, Giselle Lebrón. Esto llegó a conocimiento de los Farías, uno de los cuales, Edgar, había sido pareja conviviente de Giselle.Joni fue a ver a Vega y le preguntó por la supuesta relación y a pesar de que él lo negó, le hizo saber: "Estaría muy mal si salieras con ella".De acuerdo a la acusación, esto habría sido el detonante de una serie de acciones que culminaron en el crimen. Primero Edgar le dio un dinero a Joni para contratar alguien que matara al "Cabezón". Luego, Joni fue a ver a Quintela a Villa Claudina y le encargó el crimen. Después, Joni llevó a Quintela y Porta (sería el que consiguió el arma) para mostrarles la casa de la víctima. Al día siguiente, Quintela y Porta fueron a tocarle la puerta a Vega.Crimen y juicio Por declaraciones de testigos, se sostiene que Quintela y Porta se drogaban con pastillas, alcohol, marihuana y cocaína. Tal vez en esas condiciones salieron aquel día. Al llegar, Quintela preguntó si quien salía era su víctima y cuando recibió respuesta no dudó en disparar. De cuatro balazos con el revólver calibre 38 dos dieron en el cuerpo del mecánico: uno en el cráneo y el otro en un glúteo. Tras la intervención de vecinos y de su hijo Ignacio, se inició la investigación que sirvió al fiscal Carlos Matheu para llevar a los cuatro acusados a juicio, con la imputación de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Los Farías llegaron a este debate como instigadores, Quintela como autor material y Porta como partícipe necesario.Pero al cerrar el debate a prueba, el viernes el fiscal de Cámara Marcelo Hidalgo introdujo una modificación en la "teoría del caso": también hay una víctima y esa es Giselle, a quien le truncaron su proyecto de vida, por los planes con su pareja, terminar su facultad (estudiaba Abogacía) y afianzarse en su carrera.En referencia al plan de venganza de los Farías, el fiscal sostuvo: "Las mujeres tienen el derecho de tener una vida libre y que nadie les cercene sus proyectos". A pesar de todas las dificultades, el acusador consiguió que Giselle depusiera como testigo. "Le pedí que declarara por ella, por todas las mujeres y para terminar con la última esclavitud del siglo 21". Por todo esto, antes de cerrarse la audiencia, Hidalgo pidió el cambio de calificación legal a "homicidio calificado por precio o promesa remuneratoria" para los cuatro acusados y para los Farías también el agravamiento "por el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o mantuvo una relación de pareja". De este modo, de una pena eventual de hasta 25 años de prisión, en caso de que el jurado popular declare la culpabilidad, no habrá otra alternativa que la prisión perpetua.Un dato relevante es que el viernes Joni declaró que él encargó el crimen, pero que lo hizo para "darle un susto" a Vega. Lo mismo venían diciendo Quintela y Porta, que fueron contratados para eso. En cambio, Edgar siempre dijo que no tiene nada que ver.

