Impuestos: avanza la reforma que apunta a la inversión y a bajar los costos laborales
Se preveía su sanción por la madrugada. La ley reduce impuestos a empresas y costos laborales, y busca generar inversiones. El Gobierno esperaba una votación más holgada que la previsional. Hoy, al Senado.
En un clima más distendido que en las dos sesiones que ocuparon la controvertida reforma previsional, la Cámara de Diputados se encaminaba a darle media sanción de madrugada a la llamada “reforma tributaria”. Así, el oficialista Cambiemos, con apoyo de diputados peronistas y de bloques provinciales, apuntaba a imponerse en la votación. La discusión será retomada hoy en la comisión de Presupuesto del Senado.
El diputado del PRO-Santa Fe, Luciano Laspina, fue el encargado de presentar el proyecto: “Esta reforma tiene cinco ejes: incentivar la inversión, formalizar el mercado laboral, mejorar la competitividad, mejorar la equidad y eficiencia y evitar la evasión”, enumeró el diputado.
También señaló que “la presión tributaria bajó unos dos puntos” (respecto al PBI) y que el Gobierno aspira a bajar otro punto y medio en cinco años, agregó Laspina.
La contracara argumental de Laspina estuvo en Axel Kicillof. “La reforma tributaria forma parte del paquetazo de reformas neoliberales que el Gobierno tuvo escondidas en la campaña y ahora pretende aprobar de manera exprés”, definió el exministro de Economía de Cristina Fernández.
La diputada cordobesa Adriana Nazario también criticó esta reforma: “Refleja una mirada centralista, porteña. No se mira al interior. No se habla de la situación de las economías regionales”, dijo. “Quién va a invertir en comprar una maquina mientras exista la bicicleta financiera”, preguntó Nazario. También cargó contra los artículos 23 y 24 del proyecto, que gravan las ganancias de mutuales y cooperativas.
190 páginas complejas
El texto de la reforma tributaria es el más extenso y complejo del paquete de proyectos de ley que el Poder Ejecutivo envió al Congreso.
El objetivo de la iniciativa es mejorar la competitividad de las empresas al reducir distorsiones, incentivar la inversión y bajar las cargas laborales.
Consta de más de 190 páginas en 13 títulos y abarca temas tan diversos como los impuestos a las Ganancias, Transferencia de Inmuebles, Valor Agregado (IVA), Internos, a los Combustibles Líquidos y Gas Natural y Monotributo. Pero también incorpora el revalúo impositivo y contable con un impuesto especial, además de modificar las leyes de Procedimiento Fiscal, Penal Tributaria y el Código Aduanero. También implementa cambios en la seguridad social.
Este proyecto está ligado al acuerdo de los gobernadores para reducir los tributos distorsivos de Ingresos Brutos y Sellos, y también a la iniciativa de tomar el impuesto al cheque en su totalidad a cuenta de Ganancias.
De todos modos, no todo es reducción de la carga tributaria. Más bien, hay un rebalanceo en el cual algunos ganan y otros pierden y hay muchos puntos que pueden terminar en la Justicia.
En términos generales, los principales beneficios van a la inversión: la alícuota del Impuesto a las Ganancias para las empresas baja del 35 por ciento actual al 30 por ciento en 2018 y 2019 y al 25 por ciento a partir de 2020. Para las sociedades que distribuyan utilidades entre los socios, la tasa efectiva se mantendrá en el 35.
Además, se establece amortización acelerada, devolución anticipada de saldos a favor de IVA y actualización de valores de inversiones, También hay beneficios especiales para el sector tecnológico.
Como punto positivo para quienes tengan empleados, el dictamen de comisión mantiene sin cambios la propuesta de un mínimo no imponible de 12 mil pesos con una alícuota unificada del 19,50 por ciento en las contribuciones patronales. En ambos casos, a esos valores se llega en forma progresiva hasta 2022.
Rebalanceo
En el caso del IVA y los impuestos internos hay subas y bajas, según los rubros.
En el primero, se incorporan los servicios y productos digitales de todo tipo a la tributación, mientras que la alícuota de la carne de cerdo, pollo y conejo se reduce del 21 al 10,5 por ciento y se la asimila a la bovina. Para la cerveza aumenta la carga.
En los vehículos, se quita el impuesto especial del 10 por ciento para autos y motos de gama media y aumenta al 20 por ciento el de alta gama. Hubo rumores de que el Gobierno adelantaría este punto mediante un decreto, pero, por ahora, regiría desde el 1 de enero.
La otra cara de la moneda es el aumento de la carga tributaria sobre algunas actividades. Es el caso de la renta financiera para los individuos que grava a los ahorros en todo tipo de instrumentos, con excepción de las acciones (ver Deducciones 2018).
Y hay, al menos, dos temas que podrían generar reclamos judiciales. Uno es el de eliminar la exención de Ganancias para las cooperativas y mutuales, que realizan actividad financiera y de seguros. El segundo es eliminar la exención de Ganancias sobre los montos percibidos en concepto de indemnización por despido o retiro voluntario.
En el dictamen se incluyeron ambas medidas. El problema es que la Corte Suprema ya falló en varias oportunidades a favor de las mutuales cuando se las intentó gravar, y también se expidió en contra de que deban pagar Ganancias las indemnizaciones.

