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Iba fuerte, alcoholizado, y mató a dos jóvenes: con graves cargos, seguirá preso

Francisco Catalano quedó imputado por homicidio agravado y fue alojado en una alcaidía, tras el trágico vuelco en Warcalde. El fiscal confirmó que tenía poco más de 0,4 de alcohol en sangre. Descartan una picada.

05 de febrero de 2019 a las 12:30 a. m.
Iba fuerte, alcoholizado, y mató a dos jóvenes: con graves cargos, seguirá preso
Desastre. El peritaje inicial señala que el conductor mordió la banquina, chocó un poste y dio varios tumbos.
  • Francisco Catalano quedó imputado por homicidio agravado y fue alojado en una alcaidía
  • tras el trágico vuelco en Warcalde.
  • El fiscal confirmó que tenía poco más de 0
  • 4 de alcohol en sangre.
  • Descartan una picada.

Se llama Francisco Catalano, tiene 23 años y hasta el fin de semana vivía con su familia en un chalé del barrio Villa Belgrano, en la zona noroeste de Córdoba Capital. Desde ayer, permanece preso y alojado en un pabellón especial de la alcaidía llamada Unidad Penitenciaria N° 9, de la ciudad de Córdoba. No irá a Bouwer, por ahora.

Catalano está imputado con una delicada acusación: homicidio agravado por el uso de vehículo automotor y por la cantidad de víctimas. La pena para ese delito va de 2 a 5 años de cárcel.

El joven manejaba el Volkswagen Vento gris que el pasado domingo a la madrugada terminó chocando contra un poste y dando varios tumbos en el camino Intercountries, en cercanías del barrio Villa Warcalde, en Capital.

Como resultado del aparatoso siniestro vial, murieron María Grazia Costanzo (19) y Federico Cariola (22). Además del conductor, hubo otros dos sobrevivientes: Mateo Feijo (22) y Camila Suárez (20). Hoy, son testigos clave.

Víctima 1. Grazia Costanzo. (Archivo/ La Voz)
Víctima 1. Grazia Costanzo. (Archivo/ La Voz)

Según fuentes de la causa, los cinco jóvenes habían ido a bailar al boliche Tokio, en La Calera, y regresaban entrada la mañana a sus hogares, en Villa Allende y en distintos barrios del noroeste de la Capital.

El fiscal Ernesto de Aragón, a cargo de la pesquisa, indicó ayer La Voz que, de acuerdo a los primeros tramos investigativos, Catalano “estaba alcoholizado” y que “circulaba a alta velocidad” de manera temeraria.

En principio, no iba corriendo una picada callejera. De todas formas, se investiga la participación de otro autor que iba “cerca” del Vento y que no se detuvo a ayudar.

Si bien prefirió no dar precisiones, el funcionario judicial indicó que el acusado tenía en su cuerpo, con base en los estudios realizados, más del máximo permitido por ley: 0,4 de alcohol en sangre.

“Tampoco estaba completamente borracho. Sí tenía alcohol: el test dio positivo y superaba lo permitido por la ley, aunque tampoco era un nivel sideral”, precisó el fiscal.

Si bien las pericias mecánicas recién se inician y llevarán varios días, para el fiscal y los investigadores del caso el “conductor iba a alta velocidad”, muy por encima de los 40 exigidos en la zona del drama, ya que se trataba de las proximidades de una rotonda.

Víctima 2. Federico Cariola. (Archivo/ La Voz)
Víctima 2. Federico Cariola. (Archivo/ La Voz)

Vecinos de la zona se quejan por la altísima velocidad de quienes circulan por esa arteria.

La filmación de una cámara de seguridad es clave: se ve el paso, de manera veloz, del VW Vento en dirección La Calera-Córdoba, sin hacer zigzag ni efectuando una maniobra de “encerramiento” o choque con otro rodado, ya sea de frente o de atrás.

La pericia inicial indica, a priori, que Catalano habría “mordido” el cordón, lo que le hizo perder estabilidad; luego chocó contra un poste de energía de madera y comenzó a dar tumbos.

En esa secuencia descontrolada, Grazia y Federico salieron despedidos del habitáculo y murieron prácticamente en el acto.

Sucedió a las 7 del domingo. Y había amanecido. A los minutos, arribaron policías y equipos de emergencia. También familiares de las víctimas. La tensión y el dolor fueron indescriptibles. No está confirmado ni desmentido que Catalano haya sido golpeado por allegados de las víctimas.

Shock nervioso

Tanto el conductor como los dos sobrevivientes resultaron con algunas lesiones por el siniestro y recibieron las primeras curaciones de equipos de emergencia.

Ese mismo domingo, tras los trámites de rigor y luego de analizar los primeros indicios recogidos por la Unidad Judicial Accidentología Vial, el conductor quedó demorado. Sufrió una descompensación. Ayer, tuvo otra crisis nerviosa. Está fuera de peligro.

Posiblemente hoy o el miércoles sea indagado por el fiscal De Aragón, quien dispuso que permanezca preso por ahora en la alcaidía.

La jurisprudencia cordobesa viene imputando y condenando a todos los conductores homicidas por la figura “culposa” (cuando media la imprudencia o la negligencia) y no por dolo eventual (cuando alguien se representa que puede dañar a alguien con su conducta y, aun así, sigue adelante).

Años atrás, hubo una modificación a la ley y se aumentó el monto de las penas para ciertos agravantes de los delitos de tránsito: por caso, ir ebrio, la pluralidad de víctimas, escapar, correr una picada callejera, etcétera. El máximo de pena se elevó a cinco años de prisión. De todas formas, en Córdoba, pocos conductores homicidas terminaron tras las rejas.

¿Y el otro auto?

En la filmación se observa que cerca del Vento circulaba otro rodado presuntamente rápido, lo que despierta conjeturas entre los pesquisas. Ese coche, que tras el luctuoso episodio siguió de largo, es buscado por los investigadores.

Mientras se aguardan los peritajes, se espera que las declaraciones de los sobrevivientes permitan armar el cuadro de lo sucedido. Hasta ahora no se pudo, dada la crisis nerviosa que sufrieron. También declararán amigos que estuvieron en la disco.

Trágicas salidas que terminaron de la peor forma y con condenas

(Archivo/ La Voz)
(Archivo/ La Voz)
(Archivo/ La Voz)
(Archivo/ La Voz)
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(Archivo/ La Voz)
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