Temas del día:

Hora de la verdad: dictan fallo por una fatal represión

Se conoce fallo en juicio a dos efectivos. En 2005, a la salida de un clásico, un hincha de Talleres murió y otros tres fueron heridos con postas de plomo.

04 de noviembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Hora de la verdad: dictan fallo por una fatal represión
Hora de la verdad: dictan fallo por una fatal represión (Raimundo Viñuelas/Archivo).

De no mediar ninguna sorpresa de último momento, hoy, finalmente, la Cámara 1ª del Crimen de Córdoba dictaría sentencia en el juicio que se sigue contra dos efectivos de la Policía de Córdoba en el marco de una fatal represión ocurrida en 2005 a la salida de un superclásico entre Belgrano y Talleres, en el Estadio Kempes de la ciudad de Córdoba, y que terminó con un hincha muerto y otros tres heridos. Las víctimas fueron alcanzadas por perdigones de plomo disparados desde una escopeta policial. El fallecido fue Jorge Martín Castro, un hincha de Talleres que tenía 19 años.

El principal acusado es el cabo Gabriel Alejandro Vivas (40), para quien el fiscal Marcelo Novillo solicitó una pena de 4 años y seis meses de prisión efectiva por el delito de homicidio culposo doblemente agravado y lesiones culposas, por el uso de arma de fuego y porque el disparo ocurrió en el marco de un espectáculo deportivo.

El restante imputado es el comisario mayor (retirado) Juan Carlos Brito (54), para quien el fiscal requirió una condena de 3 años y medio de prisión por vejaciones agravadas y mal desempeño de la función pública. Ambos están libres.

Plomo contra la gente

El drama se desencadenó en la tarde del 16 de abril de 2005, cuando el partido ya había terminado y las parcialidades de ambos equipos de retiraban del ex Estadio Córdoba.

En esas circunstancias, se produjo una pelea entre hinchas de Belgrano y Talleres. La Policía reprimió, lo que dio lugar a un cruce con hinchas de la “T”, cerca del río Suquía.

Los uniformados tenían órdenes de reprimir con escopetas cargadas con cartuchos con balas de goma. Sin embargo, al menos un efectivo tiró con un cartucho que tenía perdigones de plomo. Algunos plomos dieron en el cuerpo de Jorge Castro, quien observaba los incidentes y murió al poco rato.

Según la causa, quien tiró fue el cabo Vivas. También se lo acusa de haber herido a los hinchas Sergio Kowalewsky, Marcelo Castillo y a su hijo Lucas.

En medio de la represión, según el expediente, el comisario Brito le habría pegado con una escopeta a Castillo padre y, en vez de ayudarlo, lo insultó y lo dejó librado a su suerte, marchándose en un patrullero.

La familia del joven Castro, a través del abogado Daniel Quinteros, reclamó una pena de 8 años y 3 meses de cárcel para Vivas; mientras que el abogado Miguel Ortiz Pellegrini –representante de Castillo– solicitó 5 años y tres meses de prisión para Brito.

Los acusados se declararon inocentes. Sus defensores pidieron las absoluciones, tras desestimar las acusaciones y, básicamente, poner en duda que sus clientes fueran quienes cometieron los delitos atribuidos.

El juicio se sustancia en la Cámara 1ª del Crimen de Córdoba. El fallo se conocería a la mañana.  Demandas civiles

En el proceso oral y público, la familia de Jorge Castro reclamó una indemnización de 1.396.000 pesos, mientras que el sobreviviente Marcelo Castillo exigió al policía Brito una suma cercana al medio millón de pesos.

En caso de condenas, las indemnizaciones deben ser abonadas de forma solidaria entre los acusados y el Estado provincial.