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“Hace 10 años que me duele todo el cuerpo”

Estremecedora confesión de Fabrizio Nicolier, uno de los tres sobrevivientes del accidente registrado en el aeropuerto internacional de Córdoba el 8 de mayo de 2005. El martes, debe declarar en el juicio que comenzó ayer en el Tribunal Oral Federal N° 2.

18 de septiembre de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
“Hace 10 años que me duele todo el cuerpo”
Todos juntos. La reducida sala de audiencias se colmó rápido ayer con los acusados, los abogados, el fiscal, los sobrevivientes y el público que alcanzó a entrar (Raimundo Viñuelas/La Voz).

Joaquín Palacios (25) se comió las uñas durante casi tres horas. A su lado, el hombre canoso se agarraba por momentos la cabeza, en otros se lo vio secarse las lágrimas con un pañuelo de papel apretujado entre las manos, antes que corrieran por su rostro. A Fabrizio Nicolier (45), el fotógrafo que hace 10 años quería publicar su noveno libro, titulado Córdoba desde el aire , le costaba afrontar una vez más la pesadilla de aquel 8 de mayo de 2005, cuando sobrevivió a la tragedia del Piper Navajo Chiftain LV-LXO que se estrelló contra una antena en el Aeropuerto Internacional Córdoba Ambrosio Taravella.A su lado estaban una mujer rubia y una jovencita hija también rubia, la esposa y la hija de uno de los seis muertos en el accidente. Un poco mas atrás una señora jubilada y diminuta, madre del piloto Daniel Reynoso, escuchaba resignada la lectura de los dos autos de elevación a juicio de una causa aún no resuelta, a pesar de que transcurrió más de una década.La interminable lectura de la secretaria del tribunal, presidido por José María Pérez Villalobo e integrado además por José Fabián Asís y José Vicente Muscará, desataba sentimientos encontrados. La primera audiencia se inició con casi dos horas demora porque la defensa intentó evitar que comenzara el juicio. Relato del desastre "Soy un ciudadano común, como hombre de a pie, después de escuchar todo esto creo que es demasiado claro lo que ocurrió. Parece increíble que hayan demorado casi 10 años y medio para resolver algo tan simple como esto". Esta fue la primera reflexión de un conmocionado Fabrizio Nicolier, uno de los tres sobrevivientes, junto con Joaquín Palacios y el periodista Rodolfo Butta (ausente ayer). Próximo a cumplir 46 años, el fotógrafo aparenta más edad. Ha pasado más de una década de una tragedia que pudo evitarse, pero el martirio de Fabrizio perdura. Estuvo cuatro días en terapia intensiva. Salvó la vida pero sus huesos se pulverizaron. "Me duele todo el cuerpo todos los días", confiesa el fotógrafo que está bajo tratamiento psicológico. El sólo verlo y escucharlo transmite una sensación de impotencia, de desconsuelo por lo inexplicable de la mora judicial. "He tratado de seguir mi vida, olvidar todo, y hoy me siento destruido. A mi lado estaba Palacios que era un chico de 14 años. Vive en Villa Nueva y no lo quería ver más, tampoco a los familiares de los compañeros que murieron, los miro y ellos perdieron más que yo, no sé si nos mirarán mal porque nosotros nos salvamos y los suyos murieron. En estos 10 años hubo un año y medio que fui muy feliz, pero a la vez muy triste pensando en ellos. Fue algo muy extraño lo que me pasó", continúa diciendo.A los 14 días Fabrizio abandonó la clínica para pasarse varios años en rehabilitación. Dos días más tarde quiso volver al aeropuerto para ver los restos del Piper Navajo. Al hombre canoso que eternamente agradece a Dios estar vivo y usa un rosario de grandes perlas, a modo de collar, no le cabe en la cabeza que todos, querellantes y acusados sigan "cargando semejante mochila, esperando una justicia que no llega". La injusticia ha perdurado durante mucho tiempo, a grado tal que Provincia Seguros, del Banco Provincia de Buenos Aires, no pagó un solo pesos a familiares de los seis muertos (piloto Daniel Reynoso, copiloto Mario Corti, y los pasajeros Nicolás Vuyovich, Gustavo Ramonda, David Ramonda y Hugo Suárez, tres de ellos miembros del equipo de competición de autos Toyota) ni a los tres sobrevivientes. "A mí no me pagaron ni una curita, pero no me quejo porque tengo una buena obra social", comentó Fabrizio, quien el próximo martes deberá declarar como testigo.

“Década perdida”

Demora. El 8 de mayo de 2005, el avión Piper Navajo Chiftain LV-LXO se estrelló contra una antena en el Aeropuerto Internacional Córdoba Ambrosio Taravella. Regresaba de San Juan tras una competencia de TC 2000 (carrera de autos).

Imputados. Son juzgados el comodoro retirado Hugo Eduardo Argañaraz, por entonces jefe de la base aérea; el suboficial principal de Aeronáutica Edgardo Gabriel Mazzieri, que sigue prestando servicios en la Oficina Meteorológica del aeropuerto, como en aquel fatídico 8 de mayo, y Adolfo Martín Apesseche (68), quien se desempeñaba como gerente de Aeropuerto Argentina 2000 y en la actualidad tiene el mismo cargo en Jorge Newbery. Están imputados por "homicidio culposo por inobservancia de los reglamentos o deberes a su cargo, agravado por la pluralidad de víctimas, en concurso real con lesiones culposas, agravadas por la pluralidad de víctimas".