Grassi fue trasladado al penal de Campana
Ayer, el Tribunal Oral de Morón decidió hacer efectiva la detención del cura condenado y lo envió a la cárcel Ituzaingó. Hoy se definió el traslado.
El cura Julio César Grassi, condenado por abuso sexual y corrupción de menores, fue trasladado al penal de Campana, una cárcel de mayor seguridad.
El Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón había dispuesto anoche que el cura quedara preso para cumplir la condena dictada en 2009 y ratificada por el Tribunal de Casación y la Suprema Corte bonaerenses, pero entendió que debía estar en la cárcel de mediana de seguridad de Ituzaingó, jurisdicción del Obispado de Morón.
Hasta allí fue llevado Grassi, donde pasó la noche, pero hoy el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) le informó al TOC que había resuelto trasladarlo a un penal de mayor seguridad.
Así, pasadas las 14 fue llevado a la cárcel de Campana, donde está Carrascosa, preso por el crimen de su esposa, asesinada en 2002 en el country Carmel de Pilar.
La unidad 39 de Ituzaingó, en cambio, es una institución modelo, en medio de un barrio residencial, con un régimen "semiabierto" donde se busca la resocialización y la inclusión de los internos "medianamente peligrosos" o próximos a salir.
Sin embargo, hubo reiteradas fugas de presos altamente peligrosos de esa unidad. Incluso, hace un mes un condenado a casi 40 años de prisión como violador serial escapó del penal tras "dormir" a los guardias con somníferos.
Ahora, Grassi quedó alojado en la Unidad 21 de Campana, donde se maneja un régimen "cerrado" y hay controles más estrictos, aunque no tan severos como los de un penal de máxima seguridad, por ejemplo la cárcel de Sierra Chica.

