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Gracias al testimonio de una niña, condenaron a un femicida a prisión perpetua

El Tribunal encontró a Gerardo Nievas como responsable del asesinato de su ex pareja, Noelia García. El condenado ahorcó a la mujer y luego intentó hacerlo pasar como un suicidio.

15 de junio de 2022 a las 09:39 p. m.
Gracias al testimonio de una niña, condenaron a un femicida a prisión perpetua
Con las pericias teléfonicas de la víctima se pudo demostrar que el condenado tenía antecedentes de violencia de género. / (Gentileza)

Este martes un Tribunal de la ciudad de Rosario condenó a un hombre a prisión perpetua por el femicidio de su expareja. El hecho ocurrió en 2018 cuando el condenado ahorcó a al mujer y luego intentó hacerlo pasar como un suicidio. La versión se descartó tras el testimonio de la hija de la víctima quien presenció el hecho.

Al término del juicio oral, el Tribunal encontró como responsable a Gerardo Nievas de 32 años por el delito de “homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género” contra Noelia García de 29 años, quien era su esposa y madre de sus tres hijos.

La clave para establecer que se había tratado de un femicidio y no de un suicidio fue el testimonio brindado en Cámara Gesell por una de las hijas de la víctima, de entonces 10 años “que vio cuando el hombre asesinó a su madre”, destacó el fiscal del caso, Gastón Ávila.

¿Cuál fue el móvil del crimen?

En una conferencia de prensa brindada luego del fallo Ávila relató que en la madrugada del 23 de octubre de 2018, Nievas mató a García “porque ella quería llevarse a los tres hijos que tenían en común a Buenos Aires”.

“En ese contexto, el condenado montó una escena que quiso hacer lucir como un suicidio, pero además del testimonio de la hija menor, de médicos, de familiares y otras pericias, como los análisis de ADN, pudimos derribar ese relato y probar que en realidad se había tratado de un femicidio”, señaló el fiscal.

Añadió que además, mediante las pericias del teléfono de la víctima se pudo demostrar de manera contundente que había sido un femicidio y que tenía antecedentes de violencia de género en esa pareja.

El fiscal consignó la mujer “quería volver a Buenos Aires y llevarse a sus hijos con ella, situación que no fue aceptada por el agresor, que decidió darle muerte y asimismo tratar de solapar esa situación de disimular con un aparente suicidio”.

“Tras una larga investigación, por las particularidades del caso, pudimos llegamos a la etapa del debate y lograr la condena del imputado a la pena de prisión perpetua”, señaló el fiscal.

Los detalles del femicidio

Según lo ventilado a lo largo del debate que se inició en el Centro de Justicia Penal de Rosario el 31 de mayo pasado y que finalizó ayer con la lectura del veredicto, ese día, cerca de las 4.45 de la madrugada, en una vivienda ubicada sobre la calle Juan B.Justo al 5.800, de Rosario, el hombre ahorcó a quien era su exesposa y madre de sus tres hijos que en ese entonces tenían 5, 6 y 8 años.

Mientras la ahorcaba con un cable, le colocó una almohada sobre el rostro para que no pudiera gritar y así le produjo la muerte, acción que fue presenciada por la hija de la mujer, que se levantó al escuchar los gritos de su madre y le dijo a Nievas que la soltara, a lo que éste le respondió que la estaba “ayudando a respirar”.

Posteriormente fue él quien llamó a la policía y contó que en un momento se levantó para ir al baño y se topó con el cuerpo de Noelia, quien se había ahorcado con un cable atado a un ventilador.

García era oriunda de la provincia de Buenos Aires y se había mudado a vivir a Rosario en 2009, cuando conoció a Nievas.

Ambos convivieron en la casa donde fue asesinada hasta el 2015, cuando ella pidió la exclusión de hogar y regresó a Buenos Aires, donde volvió a formar una familia con dos hijas de parejas anteriores, aunque viajaba regularmente para ver a sus hijos que vivían con el condenado.

Precisamente en uno de esos viajes, al que fue acompañada con su hija de 10 años, fue asesinada por Nievas, quien se negaba a que se llevara a vivir con ella a los tres niños que tenían en común.

“La amenaza constante de impedir el vínculo con sus hijos es una forma de mantener su poder sobre ella. La violencia detallada se plasmó durante el tiempo de convivencia de la pareja y prosiguió una vez separados”, alegó el fiscal durante el juicio, en el que el Tribunal por unanimidad falló contra Nievas imponiéndole la máxima pena de prisión perpetua.