Gladys Escribano: Siento que mi hijo está cerca, que está vivo
El joven de Villa Cura Brochero está desaparecido desde 2015, en Brasil. Hoy cumple 32 años. Su madre no se resigna en la búsqueda ni en la difusión del caso.
- El joven de Villa Cura Brochero está desaparecido desde 2015, en Brasil.
- Hoy cumple 32 años.
- Su madre no se resigna en la búsqueda ni en la difusión del caso.
La mujer caminaba ayer entre los miles de fieles de la primera procesión del santo Cura Brochero. Llevaba una foto de su hijo colgando a sus espaldas, con la inscripción: “Encontremos a Leo”. Tenía la esperanza de, entre la multitud, hallar alguna noticia de su hijo perdido, que hoy cumple 32 años.
Leonardo Iudicello partió el 16 de marzo de 2015 hacia Brasil. Fue a festejar su cumpleaños con su amiga Carolina, afincada en ese país. Luego, decidió continuar con su mochila hacia el norte. Siempre se comunicaba. Pero en julio de ese año dejó de hacerlo. Hasta hoy, nada más se supo de él.
“Siento que Leonardo está cerca, pero es muy difícil explicarlo, siento que está vivo, entre nosotros es una presencia diaria, todos los días hablamos de él, y siempre lo sueño bien”, cuenta con una angustia contenida Gladys Escribano, la madre del joven de Villa Cura Brochero que desde hace meses es buscado por Interpol y por decenas de amigos mediante las redes sociales.
Fotos suyas cruzaron las sierras con la Cabalgata Brocheriana que llegó el martes a Traslasierra, y se difunden en Argentina y en Brasil sin lograr noticias sobre su destino.
“Todos han sido muy solidarios con nosotros, y contemplamos la posibilidad de que no esté vivo, en eso no nos engañamos, pero seguiremos en situación de búsqueda hasta tener certezas de lo contrario, por eso pedimos que siga la difusión de nuestro pedido”, explica Gladys.
“Encontremos a Leo” es el nombre de una cuenta de Facebook que forma parte de la búsqueda.
“Estamos invitando a encender mañana una vela para desear en su cumpleaños que Leo aparezca, más allá de las religiones, es un acto de fe por la vida”, agrega.
Destino de misterio
Leonardo es licenciado en Turismo y un mochilero apasionado. Regresaba en el verano a Villa Cura Brochero, juntaba dinero trabajando en la temporada y volvía a partir. Tenía mundo, sabía moverse, la mayoría de las veces solo, y jamás dejaba de comunicarse con su familia.
Era afecto a las lecturas existencialistas y al naturalismo.
Se encontraba en el norte de Brasil, en el pueblo de Jericoacoara, en el estado de Ceará, cuando cesaron sus mensajes y llamadas. Fue el 9 de julio de 2015.
La noche del 14 de julio sucedió algo extraño: en el camping donde pernoctaba, su carpa, su notebook y otras pertenencias se incendiaron, pero él no se encontraba en el lugar.
“Leo tenía pasaje de regreso para el 11 de septiembre, pero antes mi marido fue a buscarlo, después fue mi hijo Alejandro y recorrieron muchísimos pueblos en su búsqueda, hicieron su propia investigación, pero nunca tuvimos noticias”, cuenta la mamá.
Lucio, padre de Leonardo, contó que Interpol realizó distintos procedimientos de búsqueda mientras ellos estuvieron en Brasil, sin resultados alentadores.
“Trabajaron con datos que nosotros les dimos, no aportaron nada nuevo e hicieron cosas para tranquilizarnos, no para lograr datos reales”, dijo Iudicello.
* Especial

